Una paciente con cáncer terminal denunció que no recibe el tratamiento correspondiente en tiempo y forma en la provincia del Chaco, sumergida en un profundo ajuste por parte del gobernador Leandro Zdero. También hay padres de niños que protestan todas las semanas para lograr la derivación y atención necesaria para la continuidad de la vida sus hijos. Pese a decisiones de la Justicia, el Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos del Chaco (INSSSEP) prorroga la entrega y dilata plazos en etapas clave de lucha contra la muerte.
"Luego de la presentación judicial que impulsamos por la falta de entrega del medicamento, comenzaron a darlo pero siempre fuera de termino. Ella tiene que tomar cada 28, y se lo dan cada 35 días, o no se lo dan, y esperan que nosotros intimemos. Esperan hasta último momento para entregarlo", detalló a El Destape el abogado Ignacio Sinkovich, defensor de Fanny Pissarello, una mujer de 43 años en litigio con INSSSEP por la falta de remedios oncológicos.
Fanny es madre de dos hijos adolescentes y desde el 2014 se encuentra luchando contra el cáncer de piel. Desde la asunción del gobernador radical, aliado estratégico de Javier Milei, la obra social de los chaqueños comenzó a no cumplir con la entrega de medicamentos necesarios en una etapa clave de la enfermedad. "Hace 23 años que Fanny contribuye al INSSSEP con los descuentos de su recibo de sueldo como empleada pública, y ahora que ella necesita el auxilio, le desconocen el derecho. Estamos luchando mucho por ella y por todos los afiliados de la obra social", describió el abogado.
Desde que Zdero es gobernador comenzó una etapa de mal funcionamiento de la obra social provincial producto del ajuste que lleva adelante: es la propia Tesorería General de la Provincia quien retiene y administra la Obra Social. Esto no es solamente por la reducción del envío de fondos por parte del Poder Ejecutivo provincial, sino también por el congelamiento salarial de los trabajadores públicos, que ya asciende a 13 meses sin paritaria, más el aumento de los despidos en el sector público y su respectivo impacto en la caja provincial.
Pese a la resolución judicial que la ampara, Fanny debe enfrentar mes a mes un nuevo litigio personal y judicial para acceder a la medicación que necesita. Esta situación es interpretada por la familia Pisarello como una estrategia de desgaste por parte del Estado chaqueño.
Las infancias: afuera
El ajuste de la obra social provincial también llegó al área de pediatría: denuncian que niños y niñas no reciben sus medicamentos, ni la alimentación parenteral, ni aprueban las internaciones domiciliarias. Esto dio lugar al nacimiento de un grupo de madres que todos los martes se reunen en la puerta del instituto para reclamar por la atención sanitaria digna de sus hijos.
"Tenemos que estar 3 o 4 días haciendo reclamos en la obra social, y no están autorizando las derivaciones al Hospital Italiano de Buenos Aires para controles y tratamientos", detalló a El Destape Ana Braga, madre de Bautista Rivero, a quién dicho nosocomio porteño le otorgó la oportunidad de una vida digna al joven de 13 años, que posse un implante conectado al cerebro, tecnología clave para detener la epilepsia.
"Nos subestimaron porque eramos mujeres. No quemamos gomas, nosotras somos madres de chicos con discapacidad que muchas veces no dormimos acompañando a nuestros hijos durante la noche mientras algunos convulsionan", concluyó Braga mientras relató la historia de su vida en la que su otra hija fue atendida por la misma obra social y le salvó su vida tras un cáncer en el ojo.
"Hay niños internados en el Hospital Italiano con enfermedades oncológicas y que sus padres están luchando para que puedan quedarse internados. Yo se lo que es ir, y lo que es volver", detalló Braga emocionada.
Zdero, y su avanzada privatizadora
Con sus más de 100 mil afiliados activos, el INSSSEP es el organismo de asistencia social más importante del Chaco, que "cuida a la persona antes y luego de nacer", según profesa su lema. Este abarca un cuarto de la población chaqueña porque es la obra social de los docentes, del personal sanitario, de la Policía, de jubilados, y del personal administrativo de la provincia.
Mientras que la situación económica de sus fondos se agudiza por la asfixia de Zdero, la "única solución" que encontraron hasta el momento fue aumentar a un 2% la derivación de aportes de los trabajadores activos y jubilados a la caja de alta complejidad. "Tras la modificación que realizó el menemismo, se explicitaba que las cajas jubilatorias que no habían sido transferidas a Nación, sus déficit deberían ser soportados por el Gobierno nacional. Zdero no reclama a Javier Milei y ese deficit de la caja previsional es cubierto por recursos propios", detalló a El Destape una trabajadora del INSSSEP, Griselda "Chela" Gómez.
En contraste, hasta el año 2023, los pacientes concurrían a tratamiento a la Ciudad de Buenos Aires, y eran atendidos en el Hospital Italiano, Fundación Favaloro, Hospital Austral por los propios convenios de la obra social provincial. Hoy, los pacientes y familiares están denunciando la falta de atención en tiempo y forma de las patologías lo que en muchos casos, pone en riesgo la salud del paciente.
Avanzada privatizadora
La trabajadora también advirtió que las autoridades están llevando a adelante una privatización encubierta al proponer supuestos beneficios en otras obras sociales. "Plantearon una afiliación voluntaria para que puedan ser atendidas en otra obra social con 'mejores prestaciones'", lanzó.
Además, detalló que muchos de los pacientes judicializaron sus reclamos por medidas de amparos y cautelares, pero que los jueces de segunda instancia "ya tienen una afinidad del color político de Zdero y fallan en contra de los afiliados y a favor de la obra social".
Esto es un daño que impacta en la propia caja del instituto ya que hay embargos judiciales, multas por sentencias, y se vuelve con un mayor impacto en el presupuesto, tal como fue el caso de la falta de entrega de un medicamento que su valor era de 377 mil pesos y que tras el procesamiento, se tuvo que abonar 8,5 millones de pesos, mientras la salud del paciente se deterioraba día a día.
