La crisis sanitaria en el norte de Chaco llegó a la Justicia. Veinticuatro referentes indígenas qom de más de treinta comunidades de Pampa del Indio presentaron una acción de amparo colectivo contra el gobierno de Leandro Zdero por el colapso del sistema de salud en la región. En la denuncia se enumeran centros sanitarios sin médicos, falta de medicamentos esenciales, ambulancias que no llegan y familias enteras obligadas a recorrer kilómetros para intentar conseguir atención médica.
La presentación judicial fue realizada a comienzos de mayo ante el Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia N°1 de Castelli, a cargo del juez Gonzalo García Veritá, y cuenta con el patrocinio de la Defensora General Adjunta del Poder Judicial provincial, Gisela Gauna Wirz. El documento, de más de cincuenta páginas, describe un escenario de abandono estructural en comunidades indígenas del Impenetrable chaqueño.
El reclamo se originó luego de un acampe de dos días realizado el 30 de abril en el acceso norte de Pampa del Indio, donde referentes comunitarios decidieron llevar el conflicto a la Justicia tras años de denuncias sin respuestas.
Los detalles de la denuncia
En distintas comunidades, según informó Litigio Periodismo Judicial, familias salen cerca de la una de la madrugada para intentar conseguir uno de los pocos turnos médicos disponibles en el hospital local. Muchas veces caminan o viajan en motocicleta por caminos rurales de tierra que, cuando llueve, quedan completamente intransitables. Al llegar, descubren que los siete u ocho turnos diarios ya fueron entregados y deben regresar a sus casas sin atención.
En Campo Alemany, donde viven alrededor de 200 personas, el puesto sanitario fue retirado y las familias deben recorrer cuatro kilómetros para recibir atención médica. Allí se detectaron personas con tuberculosis, problemas visuales sin tratamiento y pacientes hipertensos sin acceso regular a medicación. Una mujer recibió indicación médica para realizarse una ecografía privada valuada en 100 mil pesos, una suma imposible de afrontar para su familia.
En el Centro de Salud del paraje 10 de Mayo, que asiste a unas 70 familias, los dos enfermeros que sostienen el lugar no reciben visitas médicas desde agosto de 2025. El relevamiento mostró faltantes de paracetamol, ibuprofeno, medicamentos para diabetes e hipertensión y apenas una ampolla de dexametasona disponible al momento de la inspección. Además, el lugar no cuenta con teléfono de línea ni conexión a internet.
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La situación se repite en Campo Medina, donde unas 600 familias dependen de un centro sanitario sin médicos permanentes desde la pandemia. Allí faltan nebulizadores, oxígeno, tensiómetros y balanzas, mientras que los caminos rurales impiden muchas veces el ingreso de ambulancias. En Cuarta Legua, cinco enfermeros atienden a unas 600 personas por mes sin médicos y con medicamentos mínimos. Según denunciaron, en la última entrega sanitaria recibieron solo tres tabletas de diclofenac para todo el mes.
Uno de los casos más graves se registra en el CIC de Pueblo Viejo, que presta cobertura a unas 7.000 personas. Allí no hay médicos y faltan anticonvulsivos, psicofármacos, medicamentos para diabetes e hipertensión. Además, se registraron 14 pacientes con tuberculosis y 10 niños con desnutrición o bajo peso.
El documento judicial también expone casos dramáticos de personas que quedaron sin atención por la falta de recursos. Un niño con cáncer cuyo padre vende pertenencias para viajar a Resistencia, mujeres que dieron a luz en sus comunidades porque la ambulancia nunca llegó y pacientes psiquiátricos que llevan años sin medicación forman parte de las denuncias incluidas en el expediente.
Zdero contra la salud en la provincia
Desde la asunción de Leandro Zdero como gobernador, el sistema sanitario de Chaco muestra señales de deterioro sostenido, con impacto tanto en el sistema público como en la obra social provincial (INSSSEP). En ese marco, según pudo saber El Destape, la Tesorería General de la Provincia retiene y administra sus fondos, en un contexto de ajuste que afecta la prestación de servicios.
Las consecuencias se reflejan en casos concretos. Fanny Pissarello, paciente con cáncer terminal, denunció que no recibe su tratamiento en tiempo y forma, una situación que fue dada a conocer por El Destape meses atrás a partir de testimonios y relevamientos propios.
El problema también alcanzó al área pediátrica. Familias denunciaron falta de medicamentos, interrupciones en la alimentación parenteral y demoras en internaciones domiciliarias. Frente a esta situación, un grupo de madres se movilizó semanalmente para reclamar por la atención de sus hijos.
A esto se sumaron trabas en derivaciones y tratamientos de alta complejidad. Según testimonios relevados por este medio, los pacientes tuvieron que realizar reclamos durante días para obtener autorizaciones que no siempre se concretaban, lo que agravó los cuadros clínicos.
Este escenario se inscribe en un sistema que ya venía siendo cuestionado. Tal como publicó El Destape semanas atrás, se registraban problemas de saturación, falta de recursos y déficits estructurales en el sistema sanitario provincial.
