La de las relaciones internacionales siempre fue un área que el PRO marcó como prioritaria y para la que siempre tuvo observaciones. Al igual que Patricia Bullrich (una coincidencia que tiene mucho sentido dado que hasta hace dos años y medio la ahora senadora libertaria era presidenta del partido amarillo), el espacio presidido por Mauricio Macri reconoció la victoria de Lula da Silva en Brasil y señaló que la relación con el país vecino debería basarse en motivaciones estratégicas, dejando de lado lo ideológico. Eso le valió una lluvia de ataques violetas en las redes sociales que decidieron ignorar como si fueran meramente intrascendentes. Lo curioso fue no solo el mensaje personalizado de la fuerza al jefe de Estado carioca, sino lo que sucedió con la respuesta de este: el propio macrismo decidió hacerla circular.
“Agradezco al ex presidente @mauriciomacri por los saludos y por los buenos deseos. Comparto plenamente el deseo de una región que trabaje unida por el desarrollo y la prosperidad de nuestros pueblos. Y recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”, le dijo Lula a Mauricio, que se encargó de mover el mensaje en el territorio argentino para que se conozca.
Esa posición había sido esgrimida por Hernán Lacunza, el hasta ahora único precandidato presidencial lanzado por el PRO, muy cercano a Macri y que cuenta con el apoyo de parte del armado amarillo aunque no de toda la fuerza, ya que el exministro de Economía rechaza un acuerdo con Javier Milei y empuja por una opción que, ante la debacle de La Libertad Avanza, pueda ofrecer una alternativa al peronismo.
Para cerrar el año, Macri tiene previsto viajar a la Patagonia para llevar la gira del "Próximo Paso". Es la última región que le queda por visitar, pero probablemente ocurra luego de la visita del Papa León XIV, al igual que un evento para presentar en sociedad la nueva conducción de la Juventud nacional a cargo de Pilar Brown en acuerdo entre Fernando de Andreis, Jorge Macri y Cristian Ritondo, quien impulsaba otro candidato. Primó la idea de que el organismo debería estar presidido por una referente cercana a un gobernador amarillo: ya había sido el turno de Chubut, ahora le tocaba a la CABA y tal vez en el próximo turno a Entre Ríos.
El PRO, urgido por volver a edificar una identidad que le permita diferenciarse de LLA sin distanciarse de los lineamientos económicos, tiene a la política internacional entre uno de los ejes centrales de discusión con algunas preguntas macro sobre la mesa: “¿Cómo nos relacionamos con el mundo, qué lugar queremos ocupar en la región, qué futuro imaginamos para la Argentina y qué decisiones debemos tomar hoy para no llegar tarde a los cambios que ya están ocurriendo?”.
Entienden que cada elección puede redefinir prioridades y alianzas, al tiempo que sostienen que la Argentina debe “sostener una relación fluida con sus vecinos y defender sus propios intereses”. En ese razonamiento ingresa el caso de Brasil como un socio clave del país, volviendo necesario cuidar el vínculo con “diálogo, cooperación y una mirada práctica sobre los desafíos comunes”.
De Andreis, uno de los hombres más cercanos a Macri y secretario general del partido, detalló otros ítems que forman parte de la discusión de la identidad amarilla. Al del vínculo con el mundo se le suman la conversación sobre la democracia, libertad y derechos humanos, donde la libertad de prensa y el poder expresar diferencias aparecen como factores clave. Hoy dañados por el Gobierno de Javier Milei.
Esta semana, FOPEA pidió la intervención del Relator Especial de la ONU por la escalada de agresiones contra el periodismo y aportó datos del Monitoreo de Libertad de Expresión de FOPEA, que registra ataques a la prensa desde 2008. Según difundió el organismo, los casos pasaron de 116 en 2023 a 179 en 2024 y 278 en 2025, registrando la cifra más alta en la historia del relevamiento. Este año, “ese récord ya fue superado, y más del 60% de las agresiones provienen del presidente Javier Milei. Los datos son elocuentes: en 2023, hubo 5 casos en los que el Presidente fue responsable (3, Alberto Fernández y 2, Milei); en 2024, Milei generó 56 casos; en 2025, 119; y en lo que va del 2026, lleva 175 hechos”.
Entre las discusiones aportadas por De Andreis, están la de la inteligencia artificial; los recursos que puede ofrecer la Argentina al mundo, desde naturales hasta culturales; el trato a los adultos mayores; las oportunidades de los jóvenes (que tomaron la discusión sobre el suicidio y el endeudamiento como propias) y ejes tradicionales como trabajo, educación y seguridad.
