Majul sorprendió a todos y le mandó un mensaje al gobierno antes de la votación por la Ley de Tierras

El periodista oficialista se refirió a la venta de propiedades a extranjeros y remarcó la importancia de considerar el carácter federal del país al momento de tomar decisiones estratégicas sobre el territorio.

05 de agosto, 2026 | 11.09

En medio de la recta final del debate en el Senado por el proyecto sobre la Ley de Tierras, el periodista ultra oficialista Luis Majul dedicó un segmento de su programa en El Observador 107.9 para fijar postura sobre uno de los puntos más discutidos de la iniciativa impulsada por el Gobierno: la compra de inmuebles por parte de capitales internacionales.

El periodista afín a Javier Milei comenzó por diferenciarse de los sectores que rechazan de plano cualquier operación inmobiliaria con capitales extranjeros. "Yo estoy lejos de quienes dicen que un extranjero o que una empresa extranjera compre tierras o propiedades se quede con un pedazo de la Argentina, estoy lejos", sostuvo, marcando distancia de las lecturas más combativas del proyecto.

La propuesta: análisis "caso por caso"

Para el conductor, la clave pasa por un esquema de evaluación conjunta entre los distintos niveles de gobierno. "Me parece que hay que analizar eventualmente caso por caso: que lo analice la Nación por un lado y que lo analice cada provincia o su distrito por el otro", planteó, en lo que constituye el núcleo de su argumento.

Con esa fórmula, Majul propone un modelo que no delega la decisión únicamente en el Poder Ejecutivo nacional, sino que reserva un rol activo a los gobiernos provinciales a la hora de definir qué operaciones inmobiliarias se autorizan en sus propios territorios.

"Esto es un Estado federal y las decisiones, igual que en el tema glaciares, las tienen que tomar las provincias de acuerdo a cómo afecta sus intereses", concluyó, trazando un paralelismo con otro debate histórico en el que las competencias entre Nación y provincias también estuvieron en el centro de la escena.

La comparación no es menor: la Ley de Glaciares fue, durante años, motivo de tensión entre el Estado nacional y las provincias mineras, que reclamaban capacidad de decisión sobre los recursos naturales de sus territorios. Al trasladar esa lógica al debate por la tierra, Majul instala la pregunta de fondo que atraviesa la discusión legislativa: quién tiene la última palabra cuando se trata del territorio argentino.

Tensión en el Congreso

Las declaraciones de Majul llegan en un momento de máxima tensión legislativa. El Senado prepara para este jueves la sesión en la que se buscará dar media sanción al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el texto que habilita la compra de tierras por parte de extranjeros. La votación se anticipa ajustada: tanto La Libertad Avanza como el bloque peronista se disputan voto por voto en un poroteo que, según las últimas estimaciones, se mueve entre los 34 y los 38 apoyos sobre un total de 72 bancas.

En las últimas horas, el propio oficialismo introdujo cambios al dictamen original. La modificación más relevante fue la incorporación de un tope del 25% a la venta de tierras a extranjeros, un límite que no figuraba en la redacción que se había debatido en julio.

A la discusión por el contenido del proyecto se sumó, además, una polémica de último momento por la participación remota de la senadora justicialista Anabel Fernández Sagasti, que enfrentó a la vicepresidenta Victoria Villarruel con la jefa de bloque oficialista, Patricia Bullrich, y que podría terminar incidiendo en el resultado final de una votación que se define al filo del empate.