A raíz del ajuste que desarrolla el gobernador Claudio Vidal, la Asociación de Docente de Santa Cruz (ADOSAC) realizó un congreso extraordinario en la que arribaron a un paro de 72 horas y adelantaron que la medida de fuerza podría transformarse en una huelga general indefinida. Los principales reclamos fueron la recomposición salarial, mejores condiciones laborales y la apertura de paritarias.
Con una participación de delegados correspondientes a 14 filiales, la medida apunta a exigir una negociación paritaria con una propuesta concreta que incluya recomposición salarial y cláusula gatillo retroactiva a enero. "¡Basta de congelamiento salarial, ningún docente bajo la línea de pobreza!", manifestaron en un comunicado desde el gremio, en un contexto donde denuncian que los ingresos quedaron rezagados frente a la inflación. Fue así que el sindicato anunció un paro de 72 horas para los días miércoles 22, jueves 23 y viernes 24 de abril.
El conflicto no es nuevo. A principios de año, denunciaron que el gobernador Vidal aplicó nuevas deducciones en los haberes, contradiciendo su promesa de campaña de "poner a la educación en primer lugar" y pese a ser de extracción gremial. Desde el sector docente advirtieron que este accionar constituye "un claro mensaje de su orientación política" y señalaron que mientras esperan soluciones paritarias desde julio, la gestión solo ofreció "despidos, descuentos y achique".
En aquella oportunidad el gremio calificó como "criminal" la primera quita aplicada durante diciembre por sus elevados montos y tildó de "un acto totalmente perverso" la segunda reducción ejecutada en pleno receso vacacional.
Denuncias por ajuste y falta de diálogo
El congreso de ADOSAC también cuestionó la decisión del Consejo Provincial de Educación de suspender reuniones de la subcomisión laboral, lo que calificaron como una medida “extorsiva” para disciplinar a los trabajadores. Además, denunciaron falta de inversión en infraestructura escolar, paralización de obras en localidades como Los Antiguos y 28 de Noviembre, y carencia de insumos básicos en las instituciones educativas.
En ese marco, rechazaron la aprobación del Acuerdo 717/26 sin consulta docente y la presencia policial en escuelas, al considerarla intimidatoria. El gremio también expresó su repudio a la detención de trabajadores estatales y a lo que definieron como un proceso de criminalización de la protesta social. "Decimos NO a la criminalización de la protesta social. Ningún trabajador preso por luchar", remarcaron.
Escenario de conflicto creciente
Desde ADOSAC advirtieron que el conflicto podría escalar en los próximos días. El secretario general en Río Gallegos, Juan Manuel Valentín, alertó sobre la posibilidad de una huelga general por tiempo indeterminado si no hay respuestas del Gobierno.
"La situación es crítica, los salarios no alcanzan y hay muchos compañeros que se quedan sin fuente laboral", sostuvo, al tiempo que cuestionó la falta de convocatoria a paritarias y el avance de despidos en el sector estatal. Además, advirtió sobre el impacto inflacionario en los ingresos: "Si no convocan a paritaria, los salarios van a perder la mitad de su poder adquisitivo".
En paralelo, los gremios estatales analizan medidas conjuntas que podrían derivar en una paralización total de la actividad pública. "Lo que se está discutiendo es parar la provincia", finalizó Valentín, en referencia a la posible adhesión de sectores como salud, educación y administración pública.
