Milei en el país donde los argentinos sobran

Todos los datos oficiales de esta semana confirman que el modelo económico libertario genera riqueza para unos pocos y deja afuera al 90% de la población. Récord de familias endeudadas, de cheques rechazados y empresarios que insisten en que su problema es que no venden nada. 

28 de febrero, 2026 | 16.07

"Tenemos grandes extensiones de tierra con acceso a energía y agua, climas fríos, que es la cereza del postre para el enfriamiento de los sistemas AI; y además, estamos en un área sin conflictos armados, sin tsunamis, sin terremotos. No hay muchos lugares en la Tierra con esas cualidades. Obviamente, el problema es que estas áreas están pobladas de argentinos. Así que ésta es una de las cosas que hemos arreglado. Estamos estabilizando la macro, estamos dándoles el marco legal para explicarles que estamos abiertos a negocios esta vez".

El autor de la frase es Demián Reidel, a quien Javier Milei presentaba como su coautor para ganar el premio Nobel de Economía. Eso mientras era funcionario, claro. Tras una denuncia por sobreprecios en el servicio de limpieza de Nucleoeléctrica Argentina Reidel salió eyectado del gobierno y se transformó, junto a Diego Spagnuolo, en el segundo caso de personas de la intimidad de Milei envueltas en escándalos de corrupción.

Esa frase de Reidel, para ser precisos pronunciada en el oro Económico Internacional de las Américas (IEFA) y en inglés pese a que el evento era en Buenos Aires, pareció un exabrupto. Sin embargo, todos los datos oficiales de esta semana indican que era la descripción de la política económica de Milei, tan destructiva como la dinamita que inventó Alfred Nobel.

Familias que no pueden pagar sus deudas, 30 empresas que cierran por día, 400 trabajadores en la calle cada 24 horas, una economía donde crecen los sectores que no generan e incluso destruyen empleo y siguen en rojo aquellos que aportan la mayoría de los puestos de trabajo y un empresariado que en su cúpula hace negocios con el gobierno pero en sus bases revela que su principal problema es la cada día menor demanda interna, es decir, que no venden nada.

Un país donde, para el plan de Milei y sus ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger, sobra gente. Mucha gente.

Sobra el 90%

Milei y Caputo celebraron la publicación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec que arrojó un crecimiento interanual del 3,48%. La forma en la que retocan los números hacia atrás la detalló Fernando Alonso en El Destape. Y basta hacer doble click en el informe para ver que, en realidad, hubo apenas 4 sectores que empujaron el número hacia arriba mientras todo lo demás se cae a pedazos.

Según el Indec en diciembre el sector Agricultura creció un 32,2%, la intermediación financiera un 14,1%, la minería un 9,1%, la electricidad, gas y agua un 10,7% y la pesca un 18,3%. El informe mostró además una caída de 3,9% en la industria manufacturera, otra caída del 1,3% en Comercio y un estancamiento en la construcción.

Lo relevante es que los 4 sectores que crecieron, si bien importantes en la dinámica económica, generan muy poco empleo. Un trabajo del Instituto Argentina Grande (IAG) muestra que Agricultura representa el 5,2% del empleo total; minería el 1,4%; suministro de electricidad, gas y agua el 1,2%; e intermediación financiera el 2,4%. En total, los sectores que según el gobierno crecen aportan el 10,2% el empleo del país. El 90% restante queda afuera.

El CEPA hizo un cálculo similar al comparar el EMAE 2025 con el de 2023. Muestra que los perdedores del modelo Milei, la industria, la construcción y el comercio, representan el 44,7% del empleo registrado mientras que los ganadores, el agro, las finanzas y la minería, aportan apenas el 9,2%.

Al modelo libertario le sobra mucha pero mucha gente.

Uno de los investigadores del IAG, el politólogo Hernán Herrera, agregó: “Los principales rubros que explican el crecimiento del PBI fueron impuestos (que se calculan netos de subsidios, o sea que suben cuando bajan éstos) y intermediación financiera (spread de tasas). El gobierno por ejemplo sólo usó el 38% de lo que correspondía para vialidad del impuesto a los combustibles. Y el spread de tasas tiene que ver con su aumento. Entre ambos sectores explican 1,4 puntos de aumento. El agro 1,9 puntos. ¿Se dan cuenta que los principales ítems que explicaron el aumento del PBI (3,48% interanual) se vinculan con la contracción de la economía?

Luis Campos, coordinador del Observatorio del Derecho Social del Instituto de Estudios y Formación (IEF) de la CTA Autónoma, detalló el desbalance entre la variación de las actividades económicas y el trabajo que generan. El informe de Campos muestra que en dos años el agro creció 40,9% pero sus trabajadores apenas el 1,9%; que la minería creció un 16% pero tiene 3,3% menos de trabajadores; y que los bancos crecieron un 18,7% pero tienen un 2% menos de empleados. Es decir, crecimiento de la actividad no significa más trabajadores.

El trabajo de Campos muestra también que en los sectores en caída la situación es peor. La industria retrocedió 8,1% y tiene 3,2% menos de trabajadores; la construcción cayó 13,9% y los obreros un 17,6%, todo mientras su representante gremial, Gerardo Martínez, se sentó a legitimar el Pacto de Mayo de Milei.

Ya no es una economía a dos velocidades: son mínimos los sectores que crecen mientras el resto va marcha atrás. Y, para complicar la situación, los que crecen no generan empleo suficiente o incluso despiden, como en caso de la intermediación financiera donde desde que asumió Milei hubo más de 8.000 despidos.

Familias endeudadas

Nicolás Dujovne, el hombre que tuvo un rol clave en la deuda más grande de la historia argentina mientras declaraba su casa como un baldío para eludir impuestos, reconoció al inicio del gobierno de Mauricio Macri que habían recibido un país donde el Estado, las empresas y las familias estaban desendeudadas. Lo atribuía al modelo “estrafalario” del kirchnerismo, a que nadie le prestaba dinero. Lo cierto es que la descripción era real. Tanto que se dedicaron a cambiarlo. Ahora Milei sigue el consejo de Macri: lo mismo pero más rápido, y tanto el Estado como las empresas y las familias cada día tienen más deudas. Y no las pueden pagar.

La información es pública, la tiene el Banco Central que maneja Santiago Bausili. Y muestra que es récord la morosidad de los créditos familiares. La morosidad con el pago de la tarjeta de crédito pasó del 1,7% cuando asumió Milei al 9,3%, es decir, se multiplicó por 5. Las familias tampoco llegan a pagar los créditos personales que muchas veces toman para cubrir la tarjeta de creédito. Ese rubro pasó del 4,2% al 12%, casi se triplicó. También creció pero en menor medida la morisidad en créditos con garantía prendaria e hipotecaria.

En promedio la morosidad de las familias con los bancos es del 11,1%. Pero en el caso de las Fintech, que hacen intermediación financiera pero no cumplen con las reglamentaciones de los bancos, la morosidad trepa al 24,6%. Estos casos, como el de Mercado Pago, tienen tasas usurarias que rozan el 1.500%. Como no tienen los controles bancarios ofrecen dinero a un simple click y ahora una de cada 4 familias no lo puede pagar.

La consultora financiera 1816 estudió la falta de pago de las deudas de las familias desde 2004 hasta la actualidad. El gráfico tiene 3 picos de aumento de la morosidad: la crisis financiera global de 2008/2009, el gobierno de Macri y la pandemia, todas alrededor del 5% de familias que no podían pagar sus créditos o tarjetas. Con Milei llegó el récord, que más que duplica esos períodos de crisis. 

La situación es peor para los más humildes. El Banco Provincia desglosó la morosidad en base a cuando dinero debe cada familia. Las que menos dinero deben es a las que más les cuesta pagarlo. En los casos de deudas hasta 1 millón de pesos la morosidad llega al 20,4%; baja al 13% en las deudas entre 1 y 5 millones; y baja hasta el 11,9% en las deudas de más de 10 millones. A todos les cuesta pero a los pobres más.

Empresarios contra la Reforma Laboral

“Esto es casi lo más importante de la ley. Les bajamos las cargas patronales un 85 por ciento para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. No salgo de mi asombro!” tuiteó el ministro Caputo para impulsar la ley de Regresión Laboral.

Solucionó lo que él creía que necesitábamos”, contestó un empresario consultado por El Destape por este tuit del ministro. No es una opinión aislada.

A contramano de la fábula de Caputo, por la que el simple hecho de bajar cargas patronales hará que los empresarios contraten a mansalva, los datos que recoge el Indec en su Encuesta de Tendencia de Negocios muestran que prácticamente nadie planea sumar empleados y que el principal problema que tienen tanto industriales como comerciantes es que no venden nada.

El Indec le preguntó a los empresarios industriales si van a contratar más gente en los próximos 3 meses. El 80% dijo que no; el 15,7% dijo que va a despedir; apenas el 4,3% dijo que sí. Cuando le preguntaron lo mismo a los supermercadistas el 77,5% dijo que no; el 22,5% que va a despedir; ninguno dijo que va a contratar. Cada día venden menos, como mostró otro informe publicado esta semana por el organismo.

Cuando el Indec le consultó a los industriales cuál era el factor más importante que limita el aumento de la producción el 53,5% dijo “demanda interna insuficiente”, en criollo, no venden nada. Cuando les preguntó a los supermercadistas que factores limitan su actividad comercial el 52,5% puso como primera opción la “demanda”.

El panorama es claro: si industria y comercios no venden no hay nada más que discutir. No necesitan despedir gratis, como les garantiza el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) creado por Caputo para captar fondos de los jubilados y que sus empresas amigas despidan mientras hacen negocios financieros. Tampoco, ahora, baja de cargas patronales, ya que prácticamente ninguno piensa en contratar.

El asombro de Caputo se resolvía mirando las estadísticas públicas.

Que la perspectiva es que empeore lo da otro dato oficial: la cantidad de cheques rechazados que aumentó un 200% desde diciembre de 2024, según datos del Banco Central. A nivel provincial, la Federación Industrial de Santa Fe detectó que subió un 311% el monto de los cheques rechazados por fondos insuficientes.

En en tiempo que te lleva leer esta nota ya fueron despedidos 3 trabajadores. Dentro de media hora ya cerró una de las 30 empresas que bajan la persiana por día.