En la provincia de San Luis se profundiza el conflicto entre el Gobierno y los trabajadores estatales, luego de que la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunciara un ajuste que consideran “salvaje e injustificado” por la falta de paritarias por parte del gobernador Claudio Poggi, mientras las cuentas públicas muestran superávit de 2 billones de pesos y 32 millones de dólares.
En este marco, desde ATE sostuvieron que, mientras la provincia mantiene recursos millonarios en sus arcas, los trabajadores estatales enfrentan una fuerte pérdida de poder adquisitivo y dificultades para llegar a fin de mes. En diálogo con El Destape, el secretario general del gremio, Fernando Gatica, fue contundente: “Nuestra provincia no es pobre; pobres somos los estatales como consecuencia de las políticas de ajuste”. Según explicó, los salarios actuales se ubican por debajo de los niveles de pobreza e indigencia.
Según datos del Ministerio de Economía de la Nación, la provincia acumuló ingresos por más de $1,25 billones y registró un superávit superior a los $100.000 millones. A esto se suman depósitos por más de $2,29 billones en el Banco Central y otros $2,06 billones en el Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (FUCO), cifras que, según el gremio, evidencian que no existe una crisis financiera que justifique el ajuste.
Uno de los datos más relevantes que exponen desde el sindicato es la evolución de los ingresos frente a la inflación. Durante 2024, los aumentos salariales alcanzaron el 59%, mientras que la inflación llegó al 117%. Esta brecha generó una caída significativa del poder de compra, que impacta de lleno en la vida cotidiana de los trabajadores.
Además, desde ATE recordaron que una de las primeras medidas de la actual gestión fue el pago de sueldos en cuotas, una decisión que, aseguran, profundizó el endeudamiento de miles de empleados públicos. En muchos casos, esa situación derivó en dificultades para cubrir gastos básicos.
Poggi niega la crisis con 30% de pobreza
Tras la publicación de los datos oficiales del INDEC, que ubicaron al aglomerado Gran San Luis con un índice de pobreza del 30,1% en el segundo semestre de 2025, el gobernador Claudio Poggi negó que la provincia atraviese una crisis económica y se mostró “optimista” respecto del rumbo del Gobierno nacional.
Consultado por medios locales, el mandatario descartó de manera categórica la existencia de una crisis en la provincia, aunque reconoció que no habían previsto “la caída brusca de la recaudación de los ingresos provinciales”, en un contexto económico adverso.
En este contexto, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) San Luis denunciaron que los salarios del sector público se ubican por debajo de la línea de pobreza y continúan perdiendo frente a la inflación. “Los salarios de los y las estatales continúan deteriorándose mes a mes. En marzo la inflación fue del 3,4% y el valor interanual del 32,6%, mientras que el aumento salarial estatal fue solo del 28,5%. Como resultado, se profundiza la pérdida del poder adquisitivo y el nivel de endeudamiento”, señalaron en un comunicado oficial.
Según los datos difundidos, el costo de la canasta básica para no caer en la pobreza supera los $1.400.000, mientras que la línea de indigencia se ubica en $658.011. En ese marco, ATE advirtió que la situación es aún más crítica dentro del sector estatal, particularmente en el ámbito municipal, donde gran parte de los trabajadores percibe ingresos más cercanos a la indigencia que a la canasta básica.
