La religión influye en cómo votamos, qué opinamos y qué esperamos del futuro, según la conclusión de un reciente estudio que muestra que en la Argentina el apoyo al presidente Javier Milei aumenta entre los evangélicos, mientras que los católicos muestran una mayor inclinación a respaldar al PRO y que las personas sin religión eligieron, al menos en la última elección presidencial, al candidato peronista. Además, las imágenes de Milei y Patricia Bullrich son más favorables entre personas creyentes, mientras que las personas sin religión expresan los mayores niveles de rechazo hacia los dos representantes de la derecha en la política nacional.
Los resultados surgen de un estudio nacional del Programa de Sociedad, Cultura y Religión del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales-CONICET y Management & Fit publicado esta semana, que encontró diferencias importantes entre católicos, evangélicos y personas sin religión. En la Argentina, el catolicismo aparece aun como religión mayoritaria, aunque con una mayoría atenuada. Las personas sin religión constituyen el segundo grupo más numeroso y su crecimiento se concentra especialmente entre las personas más jóvenes.
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
¿Cómo se explican las diferencias en los apoyos políticos según las creencias religiosas? En diálogo con El Destape, Sol Prieto, investigadora y coordinadora del programa de Sociedad, Cultura y Religión CEIL-CONICET, subrayó una explicación posible: "Los católicos, que son de clase más alta, lo ven mejor como podían antes ver mejor al macrismo. Es decir, más por antiperonismo. Los evangélicos, que son de segmentos mucho más desfavorecidos, se apoyan mucho más en la novedad que representa Milei y en la necesidad más material de mejora. Son los que están muy mal, los que más afirman que no les alcanza la plata", señaló. Y además, más allá del perfil socioeconómico, "hay algo también de la creencia" destacó Prieto. Los creyentes todavía respaldan a Milei. "Los que no creen, no creen en nada", agregó.
Y entre creer o no creer parece definirse algo crucial respecto del futuro del país y tal vez de la próxima elección. Según el estudio, la principal diferencia entre los grupos no radica en cómo perciben su situación económica -la mayoría considera que los ingresos no le alcanzan-, sino en la forma de procesar la incertidumbre: entre católicos y evangélicos la esperanza aparece con más fuerza, mientras que entre las personas sin religión predomina la desconfianza, el enojo y el pesimismo.
En cuanto a la medición de imagen de políticos o personas públicas, llama la atención uno de los hallazgos del estudio: el pastor Dante Gebel, que desde diciembre pasado es evaluado como posible candidato por algunos sectores del peronismo, tiene un alto nivel de desconocimiento incluso entre votantes evangélicos. Según el relevamiento, el 34,3% de los votantes evangélicos no conoce a Gebel, mientras que el 16,9% tiene una mala imagen de él, el 21,9% tiene una imagen regular y el 27% lo valora positivamente. Gebel junto con la referente de izquierda Myriam Bregman son las figuras con los perfiles más polarizados: Bregman alcanza su mejor imagen entre las personas sin religión, mientras que el pastor concentra su apoyo casi exclusivamente entre los evangélicos.
La forma en que las identidades religiosas se entrecruzan con factores de clase también aparece registrada en el estudio, que muestra que el catolicismo es más frecuente en los sectores de nivel socioeconómico y educativo alto, mientras que los evangélicos predominan en los sectores de menores recursos y niveles educativos. Y los evangélicos se ven más vinculados a situaciones de vulnerabilidad laboral (desempleo y cuentapropismo), mientras que los católicos tienen una presencia relativamente mayor entre quienes trabajan en el sector público.
Estos son los principales hallazgos del relevamiento:
- Juventud y religión: entre los menores de 30 años el catolicismo deja de ser mayoritario. Mientras que 1 de cada 5 argentinos dice no tener religión, entre los jóvenes esa proporción asciende a 1 de cada 3.
- Opinión sobre el Gobierno: los evangélicos y, en segundo lugar, los católicos son hoy los grupos más cercanos al Gobierno Nacional. Ellos aprueban más la gestión, le tienen más confianza y muestran mayores preferencias por su continuidad. Las personas sin religión son el grupo más crítico.
- Futuro y sentimientos: aún cuando la mayoría considera que sus ingresos no alcanzan, las personas con religión -especialmente los evangélicos- muestran mayores niveles de esperanza y optimismo sobre el futuro del país. Entre quienes no tienen religión predominan con más frecuencia el enojo, la desconfianza y el pesimismo.
- Voto: los evangélicos fueron el grupo religioso que más votó a Javier Milei en las elecciones presidenciales de 2023. Entre los católicos tuvo mejor desempeño Patricia Bullrich y, entre las personas sin religión, Sergio Massa.
- Nivel socioeconómico y educación: mientras las personas sin religión se distribuyen de manera relativamente homogénea entre distintos niveles educativos y socioeconómicos, los evangélicos se concentran con mayor frecuencia en los sectores de menores recursos y aparecen sobrerrepresentados entre las personas desocupadas.
- Imagen de dirigentes: Milei y Bullrich son mejor valorados entre católicos y evangélicos, y peor entre las personas sin religión. CFK, Kicillof y Massa presentan perfiles más homogéneos. Los casos más polarizados son Myriam Bregman y Dante Gebel: la primera obtiene su mejor imagen entre quienes no tienen religión y el segundo entre los evangélicos.
