En medio de la intervención del Puerto de Ushuaia, entendido por las autoridades provinciales como un "regalo" del presidente Javier Milei a su par de Donald Trump y en particular al Comando Sur, este domingo aterrizó en el aeropuerto de Ushuaia un avión oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos. El avión partió de Maryland, Estados Unidos, horas después de que Nación interviniera el puerto. El Gobierno nacional mantiene el hermetismo sobre el inusual arribo del avión operado por las fuerzas armadas de Estados Unidos al igual que la embajada de ese país en Argentina, que hasta el momento no respondió ante la consulta de este medio.
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Según el seguimiento satelital de la aeronave que realiza la página Flightradar24, el avión despegó el jueves pasado desde la Base Conjunta Andrews, una instalación estratégica de máxima seguridad conocida por albergar el avión presidencial Air Force One. La primera parada fue el viernes a las 18.06, en San Juan, donde estuvo poco más de dos horas para volver a despegar y aterrizar a las 23.36 en Aeroparque, Ciudad de Buenos Aires.
El Boeing C-4 Clipper aterrizó este domingo a las 11.22 en Ushuaia, ciudad capital de Tierra del Fuego. El Destape pudo confirmar de fuentes locales que el avión, un modelo para aplicaciones militares del Boeing 737, está en la plataforma auxiliar del aeropuerto fueguino.
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El avión, operado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, es posible que esté orientado al traslado de pasajeros por el esquema de pintura: franjas celestes sobre un fondo blanco, similar al Aire Force One. Las aroenaves de estas características suelen estar destinadas al traslado de embajadores, funcionarios de estado, altos mandos militares, secretarios y presidentes. La última vez que un avión militar de estas características aterrizó en Ushuaia, fue para trasladar al entonces jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el Almirante Alvin Hosley.
Previo a Hosley, también había viajado su antecesora Laura Richardson. Ambos, en sus respectivos, viajes monitorearon el avance de la base naval integrada que se construye en la capital provincial. Eso encendió las alarmas del gobernador Gustavo Melella y los senadores de la oposición Cristina López (Unión por la Patria) y Pablo Blanco (UCR) quienes alertaron sobre posibles concesiones a Washington y pusieron el foco en la base naval integrada que se construye en Ushuaia.
La sospecha mayor radica en el discurso que dio Javier Milei en cadena nacional el 4 de abril de 2024, en Ushuaia. Ese día viajó 6.000 kilómetros entre ida y vuelta para acompañar durante dos horas a Richardson en su visita a la base naval, después de que Melella se negara a recibirla. Escoltado por Richardson, el Presidente admitió el trabajo conjunto en la base. “Se trata de un gran centro logístico que constituirá el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida y convertirá a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco”, dijo. En la base naval, flameaba, junto con la de la Argentina, la bandera de los Estados Unidos.
