Abrirán un café en el mítico castillo del Jardín Botánico donde vivió Carlos Thays

El castillo del Jardín Botánico de Palermo será transformado en una cafetería de especialidad.

25 de abril, 2026 | 20.19

El histórico edificio central del Jardín Botánico de Buenos Aires, conocido popularmente como un “castillo” y por haber sido la residencia del paisajista Carlos Thays, será intervenido con un proyecto de puesta en valor que incluye la apertura de una nueva cafetería.

La iniciativa forma parte de un plan integral impulsado por el Gobierno porteño que contempla tareas de restauración, modernización y adaptación del inmueble, respetando su valor histórico y arquitectónico. Dentro de ese esquema, uno de los ejes principales será la creación de un “Café Botánico” en la planta baja del edificio.

Cómo será el nuevo café dentro del Jardín Botánico

Según se detalla en el pliego oficial del proyecto, el futuro espacio gastronómico estará ubicado en la planta baja, ocupando sectores específicos del edificio vinculados a una de sus torretas. La obra prevé que este sector sea uno de los primeros en intervenirse, con el objetivo de habilitar su funcionamiento incluso antes de la finalización total de los trabajos en la casona.

La casona donde vivió Carlos Thays y su familia será restaurada y convertida en una cafetería.

Además, el desarrollo contempla que el área pueda ser concesionada, lo que implica que el café funcionará a través de un operador privado, aunque integrado al circuito del Jardín Botánico. En paralelo, se realizarán adecuaciones específicas para garantizar su operatividad, como la actualización de instalaciones eléctricas, sanitarias y de servicios, sin afectar el funcionamiento general del predio.

Restauran la casona donde vivió Carlos Thays con su familia

El inmueble donde funcionará el café no es uno más dentro del predio. Se trata de la casona principal del Botánico, construida en 1881 con un estilo que remite a la arquitectura inglesa, con ladrillos a la vista y torres en sus esquinas que le dan su característico aire de castillo.

Desde fines del siglo XIX, además, estuvo vinculada directamente a la figura de Carlos Thays, quien no solo diseñó el Jardín Botánico, sino que también habitó el edificio junto a su familia durante su gestión. Actualmente, funciona como sede administrativa del espacio, y con esta intervención se busca revalorizar su patrimonio sin alterar su identidad.

Más allá del café, el plan contempla una serie de mejoras estructurales y funcionales en toda la casona. Entre ellas, se destacan la restauración de fachadas, la recuperación de carpinterías originales, la incorporación de un ascensor para mejorar la accesibilidad y la modernización de instalaciones. El plazo estimado de obra es de entre cinco y seis meses, durante los cuales se garantizará la circulación de visitantes y el funcionamiento habitual del jardín.