El gobierno de Javier Milei presentó un proyecto para reformar el régimen de cabotaje nacional con foco en la industria de Vaca Muerta, buscando trasladar la arena que se utiliza en la extracción por vía fluvial en lugar de la actual logística vial.
Actualmente, cerca de 1.500 camiones circulan a diario transportando arena desde Entre Ríos hasta Neuquén, lo que provoca un desgaste significativo en las rutas. Por eso, el plan oficial apunta a aprovechar la navegabilidad de los ríos para reducir el tránsito pesado y bajar los costos logísticos.
Esta iniciativa también se vincula con la infraestructura energética de la región. El Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) permitirá evacuar petróleo hacia la terminal de Punta Colorada, en Río Negro. Además, el proyecto Argentina LNG usará ese corredor para licuar y exportar gas natural, consolidando a Río Negro como puerta marítima de la producción neuquina.
Más allá de la arena, el régimen de cabotaje impacta en sectores clave como el comercio, la minería, la agroindustria y las farmacias. La ausencia de fletes fluviales competitivos limita la exportación de minerales como litio y cobre, así como el desarrollo energético y productivo en Vaca Muerta.
Proyectos mineros de gran escala, como Vicuña en San Juan, avanzan hacia niveles de producción que exigen una logística más eficiente. En este sentido, el proyecto Josemaria, dedicado a la extracción de cobre, oro y plata, forma parte del Distrito Vicuña y representa un desafío para la cadena de exportación.
Según datos oficiales, más del 80% de los buques argentinos que hacen cabotaje transportan combustibles, mientras que menos de cinco embarcaciones mueven contenedores entre puertos nacionales. Esta concentración deja a la minería prácticamente sin alternativas marítimas o fluviales frente al transporte por camión.
El proyecto para transportar arena a Vaca Muerta
Para revertir esta situación, la reforma propone habilitar gradualmente el ingreso de buques extranjeros y contempla beneficios para abaratar costos. Entre ellos, la eliminación del arancel para importar embarcaciones de hasta 20 años que se sumen a la bandera nacional y la supresión del impuesto al combustible usado en cabotaje.
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En la exposición rural de Palermo, Milei aseguró que la reforma busca "abaratar drásticamente el costo del flete". Además, la Casa Rosada la presenta como complementaria a obras estratégicas como el Gasoducto Perito Moreno, el VMOS, Argentina LNG y el distrito minero Vicuña.
El objetivo común de estas iniciativas es eliminar los cuellos de botella logísticos que frenan la competitividad exportadora argentina. Con el proyecto ya en manos del Congreso, queda por verse si el cabotaje se convertirá en la pieza clave para impulsar el desarrollo productivo nacional.
