La especie animal que volvió a pisar el norte de Argentina después de 110 años

A partir del trabajo de ONGs y gobiernos, una especie fue reintroducida en el Parque Nacional El Impenetrable y las autoridades confirmaron que ya tuvieron crías.

25 de enero, 2026 | 20.30

Los guanacos volvieron a caminar en los montes y los pastizales del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia de Chaco, después de 110 años. Este hito se dio a partir de la unión de ONGs y gobiernos, y marca un precedente histórico en la restauración ambiental del noreste argentino.

La reintroducción de los guanacos en el Chaco fue posible por un operativo inédito de Rewilding Argentina, junto con la Administración de Parques Nacionales (APN) y los gobiernos de las provincias intervinientes. Los animales nacieron en Santa Cruz y recorrieron más de 3200 kilómetros para llegar a Chaco, en lo que se considera la translocación terrestre de fauna más extensa del mundo con fines de conservación.

La extinción regional de este animal había dejado un vacío ecológico, ya que el guanaco cumple un rol clave en la dinámica de los pastizales y en la dieta de depredadores nativos. Estos bellos animales son camélidos silvestres nativos de Sudamérica y es conocido por su elegancia y esbelta anatomía.

También es el ancestro salvaje de la llama doméstica. Pueden alcanzar una altura a la cruz (hasta los hombros) de entre 90 centímetros y 1,2 metros, y una longitud corporal de hasta 2 metros. Su peso oscila generalmente entre los 70 y 140 kilos.

El regreso de los guanacos al Impenetrable chaqueño

Para lograr la translocación de los guanacos se desplegó una logística monumental que incluyó la captura responsable de los ejemplares en el Parque Patagonia, el uso de tráilers especialmente diseñados y un cuidadoso seguimiento veterinario. En todo el proceso se priorizó el bienestar de los guanacos: desde su traslado, hasta su adaptación paulatina al nuevo entorno.

La presencia del guanacho en Chaco recupera parte importante de la historia natural y cultural de la región, ya que durante siglos fue parte del paisaje del Chaco Seco hasta desaparecer por la caza, la explotación ganadera y la consecuente transformación de los pastizales.

Su función como un gran herbívoro es regular la vegetación, reducir el riesgo de incendios, dispersar semillas y sostener las cadenas alimentarias. Durante décadas su ausencia provocó un deterioro silencioso del ecosistema, que ahora comenzará a revertirse.

El futuro de los guanacos en Chaco

Según informaron los equipos técnicos, los primeros ejemplares de guanacos reintroducidos ya se adaptaron al ambiente del Chaco y nacieron crías en el área de presuelta. Esto fue tomado como una señal alentadora para el futuro de la especie en la región.

El proyecto de reintroducción cuenta también con el acompañamiento de comunidades locales, que ven en la conservación y el turismo de naturaleza una oportunidad para el desarrollo. El plan prevé nuevas liberaciones en los próximos meses, para consolidar una población estable.