La aparición de un elefante marino sorprendió a los vecinos de Escobar, quienes se encontraron con el animal en la zona de islas. El hecho movilizó un operativo de búsqueda de guardavidas, Prefectura Naval y especialistas de la Fundación Temaikén.
El operativo se realizó en las islas del Paraná de las Palmas, cerca del kilómetro 74,300 de la vía navegable. Un pescador avistó a una hembra alrededor de las 17:30 de este martes. Inmediatamente, el testigo alertó a las autoridades y a organizaciones especializadas, que se movilizaron para asistir al ejemplar.
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Sin embargo, el operativo de asistencia y rescate enfrentó complicaciones con la llegada de la noche y las condiciones del terreno que dificultaron el acceso hasta el lugar, dado que el único camino de acceso se encontraba afectado por lluvias recientes, según detalló un guardavidas de la zona al diario local El Día de Escobar.
Mientras los equipos analizaban cómo acercarse a la zona, complicada por las lluvias, la elefante marino volvió a ingresar al agua y se perdió su rastro. Al día siguiente, los rescatistas reanudaron la búsqueda con la esperanza de localizar al ejemplar en algún otro punto accesible. “Hay que encerrar al animal, porque también es peligroso para quienes se acercan”, resaltaron.
"Estamos esperando que salga en alguna zona para ver cómo afrontamos el rescate, porque son animales pesados y grandes”. Un video difundido en redes sociales mostró al ejemplar descansando sobre el pasto, a pocos metros de la orilla del río. Uno de los vecinos se acercó para filmarlo, lo que evidenció la sorpresa de los habitantes ante la presencia del mamífero fuera de su zona geográfica habitual.
Además, en las últimas horas los guardavidas de Río Paraná informaron la aparición de otro animal marino en el Delta, sobre el Río Luján. En el video que compartieron se observa a un pequeño ejemplar descansando sobre un árbol.
El operativo de rescate
Desde la Fundación Temaikén explicaron que los rescates de fauna marina siguen protocolos estrictos de seguridad y bienestar animal, con equipos y cajas de traslado especialmente diseñados. No es la primera vez que un animal de este tipo aparece en la región; en lo que va del año se registraron al menos 10 varamientos de lobos marinos.
“En esta época del año, muchos animales jóvenes atraviesan una etapa crítica: recientemente destetados y separados de sus madres, inician su vida independiente y, por distintas causas, pueden debilitarse, desorientarse y terminar fuera de su ambiente habitual”, aseguró Cristian Gillet, director de Fauna de Fundación Temaikén.
En junio fue reportada la aparición de un lobo marino a más de 250 kilómetros de sus colonias reproductivas, situadas en Uruguay. Los especialistas señalaron que estos mamíferos son indicadores de la salud ambiental y que cada ejemplar rescatado aporta información relevante sobre el estado de los ecosistemas y los impactos de la actividad humana.
