A veces el avance de ciertos animales en algunas regiones provoca preocupación. Algo así está pasando en Entre Ríos con la llegada del ciervo axis, una especie originaria de Asia que es considerada exótica invasora en Argentina y ya fue registrada en los 17 departamentos de la provincia.
El investigador del Conicet Carlos Piña explicó que este fenómeno no es exclusivo de Entre Ríos, sino que también alcanza a otras provincias. Según advirtió, la ausencia de depredadores naturales capaces de controlar de manera efectiva a los ejemplares adultos favorece la expansión. “Están arrasando con todo. Realmente el problema es grave”, explicó en diálogo con Elonce.
La presencia de estos animales empezó a hacerse visible en zonas urbanas. Piña recordó el caso de un ciervo axis que fue atropellado en Santa Fe, cerca de la Estación Belgrano, lo que grafica hasta dónde llegó la expansión de la especie.
Por qué preocupa el crecimiento de la población del axis
Uno de los principales problemas que trae esta situación tiene que ver con la competencia por el alimento y el espacio. El axis usa recursos que también necesitan otras especies autóctonas como el guazuncho, por lo que puede provocar desplazamientos dentro de los ecosistemas.
A esto se suma su capacidad de reproducción. Según Piña, las hembras tienen períodos de gestación relativamente cortos y sus crías pueden reproducirse pocos meses después de nacer, lo que genera una tasa de crecimiento poblacional elevada. Incluso se detectaron hembras próximas a parir mientras todavía amamantaban a otra cría.
El impacto también alcanza a la vegetación. Los machos utilizan los árboles para el desarrollo de sus astas y pueden quitarles la corteza, provocando daños que incluso terminan en la muerte del ejemplar. Además, al alimentarse de frutos, contribuyen a dispersar semillas de otras especies vegetales invasoras.
En zonas productivas, la abundancia de alimento disponible en los campos y cultivos también favorece su presencia.
Una población difícil de erradicar
Un relevamiento del Parque Nacional Pre-Delta dimensionó el problema. A través de drones con cámaras térmicas se estimó una presencia de 0,86 ciervos axis por hectárea. El axis fue la especie más abundante registrada en el muestreo, incluso más que el carpincho.
Ante ello, Piña consideró que erradicar completamente la especie resulta casi inviable y planteó que el objetivo debería ser controlar su población con acciones sistemáticas y sostenidas.
La extracción de ejemplares podría ser una de las alternativas según el especialista, pero no alcanza para modificar el problema ambiental. Una estrategia efectiva debería desarrollarse a mayor escala y durante un tiempo sostenido.
Para cerrar planteó por ejemplo la posibilidad de incorporar la carne obtenida mediante estos controles a circuitos productivos, de manera que los recursos generados contribuyan a financiar las tareas de extracción.
