El caso de Ángel López, el nene de 4 años que murió en la ciudad de Comodoro Rivadavia sigue en etapa de investigación. Por el crimen del niño están detenidos su madre Mariela Altamirano y su pareja Michael González.
En las últimas horas, se difundió el informe del Cuerpo Interdisciplinario Forense de Chubut que determinó que el pequeño falleció producto de un síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y de daño multiorgánico, debido a un proceso infeccioso por foco pulmonar en concomitancia con traumatismos craneoencefálicos.
Es decir, el informe final de autopsia sostuvo que las enfermedades pulmonares, de bronquiolitis y de bronconeumonía, fueron las que derivaron en el fallecimiento de Ángel, pero que existieron traumatismos en la cabeza que contribuyeron al cuadro junto con las patologías respiratorias.
El crudo dato de la autopsia al cuerpo de Ángel
Luis, el padre de Ángel, comentó en reiteradas ocasiones que su hijo "no quería vivir con su madre" y que, por eso, él peleaba en la Justicia para que le devolvieran la custodia. El informe de la Junta Médica detalló que el cuerpo del niño, además, tenía "cicatrices en región frontal, submandibular y dórsal del tórax".
En esa línea, el abogado del padre Roberto Castillo indicó que se tratan de señales que marcan una historia de violencia crónica. "La evidencia forense demuestra una violencia reiterada ejercida contra una criatura absolutamente inocente", aseguró.
La semana pasada, un informe forense liderado por Eliana Bévolo había sostenido que el pequeño presentaba "bronquiolitis aguda en ambos pulmones focos de bronconeumonía en el pulmón izquierdo, además de laringitis y faringoamigdalitis". En respuesta a ello, el papá de Ángel indicó: "Están queriendo encubrir el caso, a mi hijo me lo asesinaron".
El cuadro respiratorio sumado a los traumatismos
Desde el momento en que el niño falleció, las versiones sobre la causa de muerte variaban entre los politraumatismos que podría haber sufrido en un contexto de violencia asociado a la casa de su madre y su padrastro, y producto de enfermedades pulmonares debido al testimonio de su madre, quien aseguró que llamó a emergencias porque al niño le costaba respirar.
Finalmente, el resultado de la autopsia confirmaría que el cuadro que originó la muerte del niño fue la suma de las dos cuestiones. La bronquiolitis y la bronconeumonía habrían provocado unas 8 horas de hipoxia y daños severos en órganos vitales. Al mismo tiempo, los hematomas en el cráneo, provocaron necrosis tubular en los riñones y alteraciones celulares en los riñones.
