Aplazar la mortalidad: el año en que naciste podría definir cuánto vas a vivir, según al ciencia

La expectativa de vida crece de forma sostenida y podría acercarse a los 130 años, según un nuevo estudio científico.

28 de marzo, 2026 | 15.34

Un reciente estudio de la Universidad de Georgia señala que la extensión de la vida ya es una tendencia consolidada y que, en el mediano plazo, podría alcanzarse un límite cercano a los 130 años. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron datos de mortalidad a nivel global y detectaron que las personas nacidas hasta 1950 muestran un aumento sostenido en su expectativa de vida. 

Eso implica un notorio aplazamiento de la mortalidad que, por ende, permite llegar a la longevidad con más facilidad. 

De acuerdo con la investigación liderada por el científico David McCarthy, en la actualidad las personas viven más y al mismo tiempo, el ritmo de mortalidad se desacelera. El estudio analizó a individuos de entre 50 y 100 años y evaluó la tasa de mortalidad según su año de nacimiento mediante un modelo matemático. Entre los resultados, uno de los indicadores sugiere que estas personas podrían llegar a vivir hasta 10 años más que sus predecesores. 

Las claves para la longevidad: políticas públicas de salud sostenibles y estabilidad económica 

En la actualidad, los adultos mayores cuentan con mejores condiciones de vida y alcanzan los 80 y 90 años en buen estado físico y mental. A esto se suma que las generaciones más jóvenes incorporan hábitos saludables y realizan controles médicos periódicos, lo que contribuye a retrasar la mortalidad en edades más avanzadas.

Por esta razón, los científicos involucrados en el estudio estiman que, en el mediano plazo, los seres humanos podrían alcanzar un límite de vida cercano a los 130 años. Si bien no será una realidad para todas las personas -ya que intervienen factores sociales y ambientales-, consideran que cada vez más individuos superarán los 100 años en las próximas décadas.

En este sentido, el análisis señala que la implementación de políticas de salud sostenibles y la garantía de estabilidad económica son factores clave para la longevidad. Estas condiciones no solo mejoran la calidad de vida de la población, sino que también pueden contribuir a prolongarla.

Actualmente, la persona más anciana del mundo es Etel Caterham, una mujer británica nacida el 21 de agosto de 1909. En 2025, Etel celebró sus 116 años y, de esta manera, mantuvo su récord Guinness. La mujer ha asegurado que su "fórmula secreta" para la longevidad es "no discutir con nadie, llevar hábitos sanos y hacer lo que le gusta la mayor parte del día".