Histórico hallazgo de un dinosaurio en Neuquén: el llamativo nombre que utilizaron para bautizarlo

Un equipo de científicos anunció el hallazgo de una nueva especie de titanosaurio en Neuquén. El dinosaurio, bautizado "Yeneen Houssayi", vivió hace 90 millones de años.

13 de enero, 2026 | 14.42

La Patagonia argentina vuelve a ser noticia en el mundo de la paleontología con el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio saurópodo titanosaurio. Bautizado como "Yeneen Houssayi", este gigante herbívoro vivió en lo que hoy es la provincia de Neuquén hace aproximadamente 90 millones de años, durante el período Cretácico Superior.

El hallazgo, realizado por un equipo de investigadores del Conicet y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), fue publicado en la prestigiosa revista científica "Historical Biology".

Los restos fósiles, que incluyen vértebras del cuello y la espalda (dorsales), fueron encontrados en sedimentos de la Formación Cerro Lisandro, una unidad geológica conocida por preservar un registro único de la era de los dinosaurios en la cuenca neuquina. El estudio estuvo liderado por el reconocido paleontólogo Bernardo González Riga, director del Laboratorio y Museo de Dinosaurios de la UNCUYO, junto a los investigadores Mónica Gutiérrez y Eduardo Asmar.

Un nombre con doble homenaje científico

La elección del nombre "Yeneen Houssayi" es un significativo homenaje a dos pilares de la ciencia argentina. "Yeneen" significa "grande" o "gigante" en la lengua mapudungun del pueblo mapuche, en reconocimiento al territorio ancestral donde fue descubierto. "Houssayi" honra al médico y fisiólogo Bernardo Houssay, primer científico latinoamericano en recibir el Premio Nobel de Medicina en 1947, fundador del Conicet y una figura central para el desarrollo de la investigación científica en el país.

Esta nomenclatura sigue una tradición en la paleontología argentina de rescatar las raíces culturales y celebrar a sus referentes intelectuales. El nombre completo, por lo tanto, puede interpretarse como el "gigante de Houssay", uniendo el majestuoso porte del animal con el legado monumental del científico.

Características únicas que definen a una nueva especie

Lo que distingue al Yeneen Houssayi y justifica su clasificación como especie nueva son detalles anatómicos específicos encontrados en sus vértebras dorsales. Los paleontólogos identificaron una combinación de rasgos únicos, como la morfología de sus procesos espinosos (las protuberancias óseas de las vértebras) y la estructura de sus carillas articulares, que lo diferencian de otros titanosaurios conocidos de la misma época y región, como el Antarctosaurus o el Panamericansaurus.

El análisis de estos huesos sugiere que se trataba de un titanosaurio de tamaño mediano dentro de su grupo, que incluye a los animales terrestres más colosales de la historia. Si bien no se encontró el esqueleto completo, las vértebras permiten inferir que poseía el cuello largo característico de los saurópodos, adaptado para alcanzar la vegetación alta, y un cuerpo macizo sostenido por cuatro patas columnares.

La importancia del hallazgo en el rompecabezas evolutivo

El descubrimiento del Yeneen Houssayi no es solo el anuncio de un nuevo nombre en la lista de dinosaurios. Cumple un rol crucial para entender la diversidad y evolución de los titanosaurios en un momento clave del Cretácico.

La Formación Cerro Lisandro representa una ventana a un ecosistema antiguo, y cada nueva especie descubierta allí ayuda a los científicos a componer una imagen más precisa de cómo era esa comunidad de gigantes, cómo interactuaban y cómo se adaptaban a su entorno.

Este hallazgo refuerza, una vez más, el estatus de la Argentina y en particular de la Patagonia como uno de los territorios paleontológicos más ricos e importantes del planeta. La sucesión de descubrimientos aporta piezas invaluables al conocimiento global sobre la era Mesozoica. Los restos del Yeneen Houssayi pasarán a incrementar las colecciones del Museo de Dinosaurios de la UNCUYO, asegurando su preservación y su estudio para las futuras generaciones de científicos.