La Ciudad de Buenos Aires realizará un importante operativo durante el jueves 23 de julio, que obligará a cerrar por completo la Autopista Illia en sentido hacia la provincia de Buenos Aires y la avenida Cantilo durante seis horas. La medida permitirá avanzar con una etapa clave de la ampliación del Puente Labruna, una obra destinada a mejorar la circulación en la zona de Núñez.
Los cortes estarán vigentes entre las 23 h del jueves y las 6 am del viernes. Durante ese período también permanecerá cerrado el Paseo del Bajo en sentido norte, a la altura de Retiro.
Cómo serán los cortes y cuáles son los desvíos
Mientras duren las tareas, todos los vehículos que circulen por la Autopista Illia en dirección al norte deberán desviarse por Avenida Figueroa Alcorta o Avenida del Libertador, que funcionarán como vías alternativas.
En el caso del tránsito pesado que utilice el Paseo del Bajo, los camiones serán derivados hacia la Avenida Costanera para reincorporarse a la avenida Cantilo a través del acceso ubicado después del Puente Labruna.
El operativo permitirá montar las últimas vigas de las nuevas rampas que conectarán la avenida Cantilo con las avenidas Lugones y Udaondo. Según informó el Gobierno porteño, se instalarán nueve vigas de 22 metros de largo y 40 toneladas cada una, además de dos estructuras de 32 metros de longitud y 50 toneladas de peso, una maniobra que requiere el cierre total del tránsito por razones de seguridad.
"Estamos haciendo una obra estratégicaque transforma una zona clave de la Ciudad. Mejoramos la conectividad, ordenamos la circulación y eliminamos barreras urbanas para que miles de vecinos se muevan de manera más rápida y segura”, afirmó el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien supervisó la obra junto al ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua, y al titular de AUSA, Juan Pablo Fasanella.
Recordamos que a principios del mes se habilitó al tránsito la primera etapa de la obra de ampliación del puente en Núñez, que ya tiene un carril doble en cada sentido tras la construcción de un nuevo puente paralelo al existente. Esta nueva etapa consiste en la construcción de una amplia pasarela peatonal entre ambos puentes, con 4 metros de ancho y una bicisenda de 2,40 m.; dos nuevas conexiones vehiculares para posibilitar el ingreso a Lugones desde arriba del puente Labruna y una nueva subida adicional desde Cantilo; entre otros.
