65 despidos en una importante petroquímica del Conurbano

Los empleados denuncian que la empresa quiere achicar el personal y precarizar las condiciones laborales. 

06 de enero, 2026 | 16.15

En el contexto de crisis económica que vive el país por las medidas del gobierno de Javier Milei, una importante petroquímica despidió a 65 trabajadores que realizaron un fuerte reclamo en el lugar.

Se trata de la multinacional estadounidense Sealed Air, es una de las líderes de su sector y que comenzó un "proceso de reestructuraciónen su planta de Quilmes que incluyó una fuerte reducción de su plantel. 

El conflicto comenzó cuando a principios de noviembre la compañía comunicó la desvinculación de 89 empleados, lo que generó una protesta y paralización de la planta. Intervino el Ministerio de Trabajo de la Provincia que ordenó la conciliación obligatoria y la reincorporación de los operarios de manera provisoria.

Sin embargo, una vez que terminó el proceso dictado por el gobierno bonaerense, la firma avanzó con 65 despidos, lo que llevó nuevamente a la movilización de los empleados y el gremio que comenzaron un paro por tiempo indeterminado.

En las audiencias hubo diálogo entre las partes pero los delegados aseguran que la empresa cortó toda comunicación cerca del fin de año. Según remarcaron, el gremio aceptó el retiro de 45 trabajadores, en su mayoría próximos a jubilarse, como parte de un acuerdo que permitiera reubicar personal y sostener la producción.

Sin embargo, la negociación se frustró cuando la empresa exigió mayores niveles de producción con menos personal y sin respetar los tiempos de capacitación necesarios. Tras esto, comenzaron a llegar los telegramas de despidos.

Sealed Air busca reducir el personal y precarizar el trabajo en la planta

La firma tiene alrededor de 200 operarios y 100 empleados administrativos en Quilmes y se escuda en el artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo para el despido de los operarios. Además desde el lugar sostuvieron que es parte de una reorganización a nivel global.

Sealed Air se dedica a elaborar embalajes protectores para alimentos y según el sitio especializado en analizar empresas Investing.com, la firma en el reciente informe del tercer trimestre registró ingresos de 1.350 millones de dólares.

En su planta de Quilmes mantiene las jornadas con 12 horas de trabajo que son habituales hace años, y los trabajadores señalan que hasta hace unos meses los volúmenes de producción nunca bajaron.

Sigue siendo líder en su sector y proyecta un plan de lanzamientos de productos innovadores y optimización de sus operaciones. Sin embargo, para el 2026 proyecta un panorama complicado con menor crecimiento, producción y disminución de clientes por factores globales económicos.

Los trabajadores denuncian que la empresa quiere precarizar las condiciones laborales.