A solo 32 kilómetros de la ciudad de Córdoba, dentro de la Reserva Hídrica Natural Provincial Parque La Quebrada, se esconde un destino ideal para escapadas de fin de semana. Un sitio que combina a la perfección naturaleza, silencio y paisajes increíbles.
Se trata de la cascada Los Hornillos, que está rodeada de vegetación serrana, aves y aire puro. Tiene un salto de agua cristalina que se convirtió en uno de los paseos favoritos de las Sierras Chicas, tanto por su belleza como por su facilidad de acceso.
Cómo llego a la cascada Los Hornillos
Para llegar a la cascada hay que partir desde el dique La Quebrada, en la localidad de Río Ceballos. Desde allí pueden tomarse dos caminos diferentes: el más conocido bordea el perilago hacia la izquierda, hasta el paraje Pozos Verdes, donde comienza una caminata de 2km siguiendo el cauce del río. Para la segunda alternativa, se avanza por el margen derecho del lago y se obtiene una experiencia más panorámica.
El recorrido por la derecha del dique regala postales preciosas desde el kilómetro cero. Tras una breve caminata aparece Villa Colanchanga, un pequeño caserío que parece detenido en el tiempo. Funciona Nido Gaucho allí, que es una pulpería atendida por sus dueños. Tiene estacionamiento gratuito y brindan orientación a quien lo desee, lo que resulta calve en un sendero sin señalización.
El sendero continúa con pendientes, vegetación autóctona y vistas amplias del dique La Quebrada desde lo alto. A medida que el camino avanza, el sonido del agua comienza a marcar el pulso de la caminata. A unos 1,3 kilómetros de la cascada, los dos senderos se unen y comparten el tramo final.
La imponente cascada
Después de varios cruces del arroyo, en el camino aparece la Cascada, con un salto de agua de unos 10 metros de altura que cae sobre una olla natural de aguas cristalinas, contenida por paredes de piedra y de monte serrano.
Se encuentra ubicada dentro de una reserva natural, por lo cual también representa un llamado vivo al cuidado y al respeto de nuestros recursos naturales. Toda la zona alberga una valiosa diversidad de flora y fauna, que se preserva con especial cuidado.
El regreso de la cascada se realiza por el mismo camino, prestando mucha atención a los cruces del agua. La visita a Los Hornillos es una experiencia completa: naturaleza, caminata, sabores autóctonos, aguas cristalinas, tranquilidad, aire puro y recarga de energía.
