Si estás planificando próximas escapadas no te podés perder esta misteriosa isla circular a solo 80 kilómetros del centro porteño. Se trata de un fenómeno natural que se encuentra en el corazón del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos y desconcierta a los científicos desde el 2016.
La curiosidad de los turistas por el "Ojo que gira" ha popularizado este destino y cada vez son más las personas que aprovechan los fin de semana largos para ir a conocerlo. Su descubrimiento fue "de casualidad": un documentalista argentino sobrevoló el Paque con un dron y se encontró con la extraña formación de la tierra.
El hallazgo fue bautizado como “Ojo que gira” y se volvió viral. Su forma casi perfecta y su desplazamiento paulatino, pero constante, lo transformaron en uno de los enigmas naturales más intrigantes del Delta del Paraná.
El Parque Nacional Ciervo de los Pantanos
Este Parque Nacional protege más de 5.200 hectáreas de humedales, pajonales y lagunas, y forma parte de los Sitios Ramsar, por su valor ecológico internacional. Conviven especies emblemáticas como el ciervo de los pantanos, que es el más grande de Sudamérica, y aves en peligro de extinción, como el tachurí sietecolores.
Además de su riqueza natural, el área conserva rastros de su pasado productivo. Antiguamente la zona fue parte de la Estancia Otamendi, que era un punto clave del desarrollo regional en el siglo XIX. Es un paisaje poco explorado, donde se entrecruza un fenómeno extraño, naturaleza e historia. Elementos indispensables para una escapada cerca de la ciudad.
Qué es el "Ojo que gira" y por qué es digno de ver
El fenómeno natural que la comunidad científica llama “Ojo que gira” es el rejunte de vegetación flotante, con corrientes internas y procesos de erosión. Sin embargo, no existe una explicación concluyente sobre el origen de esta maravilla nativa. Su movimiento intermitente y su dificultad para ser observado en persona son factores que refuerzan el misterio que le ronda.
El Parque Nacional Ciervo de los Pantanos recibe visitantes que recorren senderos peatonales o que se suman a excursiones en kayak con la esperanza de ver la isla flotante en acción. Cuenta con entrada gratuita y es de fácil acceso desde la Ciudad de Buenos Aires.
Si estás planificando la próxima escapada en familia, con amigos o pareja, el Parque puede ser una opción ideal, para conectar con la naturaleza y con uno de los grandes enigmas del paisaje bonaerense.
