Planificaba fabricar bombas y formaba parte de True Crime: investigan a un menor en Córdoba por amenazas a su escuela

El adolescente tiene 13 años y fue internado en un centro de salud mental especializado. Le encontraron armas blancas y material sobre fabricación de explosivos.

22 de abril, 2026 | 12.22

En la ciudad de Córdoba, en el marco de una investigación judicial por amenazas de tiroteos en escuelas, identificaron a un menor de 13 años. Según fuentes judiciales, el adolescente tenía vínculos con True Crime Community (TCC), una red virtual que conecta a distintas personas que promueven la violencia, comparten información sobre masacres escolares e idolatran a los ejecutores de este tipo de episodios. 

Fue hallado con armas blancas y con material considerado sensible para la causa durante un allanamiento a su vivienda. El caso se conoció a partir del análisis de chats extraídos de un teléfono en Río Cuarto, en los que el joven expresaba intenciones violentas contra compañeros de su entorno escolar. En esas conversaciones recibía mensajes de apoyo por parte de otros integrantes del grupo.

Qué encontraron en el allanamiento a la casa del adolescente

A partir de la introducción de esos elementos en la causa, la fiscal Penal Juvenil Norma Scaglia ordenó un allanamiento de urgencia en la vivienda del menor de edad, en la capital cordobesa. Durante el procedimiento, los investigadores encontraron en su mochila un cuaderno con anotaciones sobre la fabricación de bombas y de explosivos, junto con cuchillos de caza y una navaja.

La fiscal habló ante distintos medios de comunicación y advirtió sobre la gravedad del caso. Señaló que el adolescente manifestaba de forma reiterada, tanto por escrito como en los chats, la idea de resolver conflictos personales mediante el uso de armas.

Cómo sigue la investigación

Después del allanamiento, las autoridades dispusieron el traslado del menor a un centro de salud mental especializado, donde permanece internado bajo seguimiento profesional. Esta medida apunta a garantizar su contención y a prevenir posibles situaciones que lo pongan en riesgo tanto a él como a otras personas.

La fiscal también remarcó que en los espacios virtuales donde participaba el joven “se promovía la violencia” y que otros usuarios lo alentaban a llevar adelante ataques, incluso sugiriéndole que podía convertirse en “un héroe”.

De acuerdo a la información difundida, entre los elementos secuestrados se detectaron símbolos asociados a la comunidad TCC y evidencias de un grupo en línea vinculado a la apología de crímenes y masacres.

Los padres del adolescente expresaron su consternación y aseguraron que desconocían las actividades que su hijo llevaba adelante. La causa continúa en investigación y hasta el momento la Justicia mantiene bajo reserva los detalles sobre posibles conexiones con otros involucrados o con amenazas en curso.