La muerte de Luis Puenzo este martes 21 de abril a los 80 años reavivó el interés por una de las obras más importantes de la historia del cine nacional: La historia oficial. Estrenada en 1985, la película no solo marcó un punto de inflexión en la industria local, sino que también se convirtió en un símbolo internacional al abordar el impacto de la última dictadura cívico-militar.
Ganadora del Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera en 1986, el primero para Argentina, la obra vuelve hoy al centro de la escena como una forma de homenajear el legado de su director.
Dónde ver La historia oficial en Argentina
Actualmente, la película está disponible en varias plataformas:
- Netflix: forma parte de su catálogo en Argentina
- Amazon Prime Video: disponible para ver bajo modalidad de alquiler o compra
- Stremio: permite acceder al contenido a través de distintas fuentes y complementos
En el caso de Stremio, se trata de una plataforma que centraliza contenido de distintos servicios y fuentes externas, por lo que la disponibilidad puede variar según los add-ons utilizados.
Una película imprescindible para entender la historia argentina
Dirigida por Luis Puenzo y escrita junto a Aída Bortnik, La historia oficial construye su relato a partir de una historia íntima que, poco a poco, se abre hacia una dimensión colectiva mucho más profunda. La protagonista, Alicia, interpretada por Norma Aleandro, es una profesora de Historia de clase media alta que vive en Buenos Aires durante los últimos años de la dictadura militar.
En apariencia, su vida transcurre con normalidad: está casada, tiene una hija adoptiva y forma parte de un entorno que evita cuestionamientos. Sin embargo, a medida que el contexto político empieza a cambiar y emergen testimonios sobre desapariciones y apropiaciones ilegales de niños, su mirada comienza a transformarse.
El regreso de una amiga exiliada y el contacto con otras voces que narran lo ocurrido durante el régimen funcionan como puntos de quiebre que la llevan a revisar sus propias certezas. A partir de ahí, la película avanza como un proceso interno, donde las dudas se vuelven cada vez más difíciles de ignorar y la obligan a enfrentarse con una verdad que impacta tanto en su vida personal como en su entorno más cercano.
Con un enfoque sensible y sin recurrir a golpes bajos, la historia pone en escena el conflicto entre lo que se quiere creer y lo que empieza a hacerse evidente, convirtiéndose en uno de los relatos más potentes sobre la memoria, la identidad y las consecuencias del silencio.
