Ex trabajadores del frigorífico Don Juan se concentraron el pasado viernes frente a la planta ubicada en barrio San Martín de Santa Fe para reclamar por el pago de salarios adeudados y contra el plan de despidos establecido por la empresa.
La firma familiar, fundada en 1931, atraviesa un escenario financiero crítico. Según detallaron representantes del Sindicato de la Carne, el incremento desmedido de las tarifas operativas redujo al mínimo los márgenes de sustentabilidad de la planta.
En medio de la crisis económica desatada por el gobierno de Javier Milei y la réplica de ese modelo por parte del gobernador Maximiliano Pullaro, Don Juan recortó fuertemente su plantilla: de una época de esplendor en la que llegó a emplear a 200 personas, la empresa comenzó con un ajuste estructural como nunca antes se vio en su historia.
Inicialmente se informaron 8 desvinculaciones, seguidas por un acuerdo en el Ministerio de Trabajo provincial que terminó con el despido de otros 27 empleados, sumando 35 afectados. En ese momento, la empresa se había comprometido a mantener 25 puestos operativos para continuar las tareas.
El compromiso no se sostuvo y en pocos días hábiles la firma envió decenas de nuevos telegramas de despido, elevando la cifra definitiva a 56 trabajadores echados. Actualmente solo quedan entre 6 y 7 operarios activos en la planta para funciones mínima
Los exempleados sostienen que hay trabajadores que no recibieron el dinero correspondiente a sus salarios y que atraviesan una situación económica compleja. "Nosotros queremos que no se venda nada. Queremos que paguen los meses adeudados, hay gente que no tiene ni para comer", manifestó Francisco, uno de los trabajadores que participó de la protesta al dialogar con el móvil de AIRE por Ahora Vengo.
La situación del frigorífico Don Juan permanece bajo seguimiento del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. La próxima audiencia entre las partes está prevista para el 8 de octubre, con las deudas salariales, las indemnizaciones y las condiciones laborales entre los temas pendientes.
Crisis y despidos: los frigoríficos llevan meses de pérdidas económicas
El presidente de la Cámara de la Industria Cárnica (Caínca), Gustavo Marcos, resumió la crisis del sector con una advertencia: “Las plantas de consumo interno llevan ocho meses de pérdidas y la situación se sigue agravando”.
Uno de los principales problemas es la falta de movimiento en el mostrador. La faena acumula una caída interanual del 10 por ciento y los frigoríficos encuentran cada vez más dificultades para trasladar sus mayores costos al precio final de la carne.
“El mostrador no tracciona, por lo cual el volumen de producción no evoluciona”, explicó Marcos. Según el dirigente, el precio de la hacienda se encuentra actualmente amesetado y las empresas llegaron a un límite respecto de los valores que pueden trasladar al mercado.
El deterioro de los márgenes se produce mientras los gastos de las plantas continúan aumentando. Uno de los casos más fuertes es el de la electricidad, cuyo costo, según Caínca, “en lo que va del año se multiplicó por tres”.
A esto se suman las ART, que tuvieron incrementos de al menos 100%, además de tasas provinciales y municipales y distintos servicios necesarios para mantener en funcionamiento los establecimientos. De acuerdo con Marcos, varios de estos costos avanzaron al doble del ritmo de la inflación.
El impacto sobre las cuentas de las empresas queda reflejado en el seguimiento mensual realizado por Caínca junto con el Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos. El último relevamiento ubicó la pérdida en aproximadamente $74 por cada kilo producido. Según explicó, el resultado negativo representa entre 10% y 20% de los ingresos, dependiendo del tamaño de cada establecimiento.
“Los márgenes se recortan y esto, acompañado a la actualización que tienen nuestros ingresos por subproductos, hace que las plantas de consumo, en este contexto donde la faena cayó un 10%, den pérdida”, sostuvo.
