Un nuevo hallazgo arqueológico podría explicar cómo se organizaba el Imperio inca en el valle de Condebamba, en la región peruana de Cajamarca. Durante recientes excavaciones en el sitio arqueológico Wancasanga, un grupo de investigadores identificó 12 estructuras circulares y una construcción que conserva dos posibles ductos destinados a favorecer la circulación de aire.
Los trabajos forman parte de la primera temporada del Proyecto de Investigación Arqueológica Wancasanga 2026, que es dirigido por el arqueólogo Jerry Solano Calderón y financiado por la Municipalidad Distrital de Condebamba. Las tareas se concentraron principalmente en los sectores C y D del reconocido sitio.
El conjunto de estructuras circulares ubicado en el sector C fue uno de los descubrimientos más llamativos. Por su disposición y sus características, los especialistas consideraron que podrían haber funcionado como espacios de almacenamiento, dentro de la organización estatal inca.
Las doce estructuras que podrían haber sido utilizadas como depósitos
Las construcciones fueron encontradas en la Unidad de Excavación 02 y están distribuidas con una particular disposición, en forma de medialuna. El equipo de investigación analiza ahora sus características para determinar con mayor precisión qué función cumplieron y cómo se integraban al asentamiento.
Entre los materiales recuperados apareció también cerámica, que incluía partes de un aríbalo. Fue este pedazo de pieza lo que permitió establecer una vinculación del conjunto de descubrimientos con el período de la expansión inca.
El hallazgo resulta muy importante, ya que podría permitir la profundización del conocimiento sobre las estrategias de almacenamiento y de administración de los recursos que eran utilizadas por el Tahuantinsuyo en esa zona de los Andes.
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Ductos de piedra y la presunta función de ¿ventilar?
Según explicó el arqueólogo Oswaldo Ezeta Latoche, los ductos hallados están formados por muros laterales de piedra sobre los cuales se colocaron grandes losas a modo de cubierta, por lo cual pudieron haber permitido la circulación del aire dentro de la estructura.
La hipótesis cobra fuerza ya que existen similitudes entre estas construcciones y los sistemas de ventilación ya identificados en otras colcas vinculadas con el Qhapaq Ñan, la extensa red vial de los incas.
Además, los especialistas aseguran que la ubicación de las estructuras pudo ser estratégica. El arqueólogo Jerry Solano señaló que se encuentran en el extremo oeste del sector C, una zona con mayor exposición a los vientos, lo que habría favorecido esa circulación de aire.
Los nuevos hallazgos reúnen nuevas herramientas para reconstruir cómo se organizaban los incas en el valle de Condebamba y qué papel pudo haber tenido ese espacio dentro de la gran estructura.
