La causa paralela a la de sustracción de fármacos y administración fraudulenta en el Hospital Italiano -que tiene como imputados a Delfina "Fini" Lanusse y a Hernán Boveri- tiene en la mira a Chantal "Tati" Leclercq, residente de tercer año del Hospital Rivadavia. Se trata de la investigación judicial por la muerte del anestesiólogo Alejandro Salazar, fallecido el viernes 20 de febrero por una sobredosis de propofol y fentanilo. Concretamente, la Justicia intenta determinar el rol de la amiga del médico en su muerte, conocer en concreto qué tipo de vínculo tenían y saber si ella pudo haberle entregado esos fármacos al joven.
En los últimos días, se dieron a conocer imágenes de una cámara de seguridad del edificio de Juncal al 4600 en el barrio porteño de Recoleta, donde vivía Salazar, que complican a Leclercq. Las grabaciones a las que tuvo acceso la Fiscalía muestran que el joven de 29 años ingresó por última vez a su domicilio el jueves 19 de febrero a las 22.01. Al día siguiente, faltó a su trabajo en la Fundación Favaloro y, ante la preocupación de sus allegados, se dirigieron a su domicilio.
Chantal Leclercq fue la primera en llegar a la casa del anestesiólogo Alejandro Salazar
Sin embargo, el punto que más llama la atención de los investigadores es que Leclercq fue la primera en llegar al lugar del hecho, incluso, antes de la Policía, el SAME y la propia familia de Salazar. La joven ingresó a la casa con Julieta Salazar, hermana del médico, y su marido, quienes tenían una copia de llave del departamento.
Luego llegó otro amigo del anestesiólogo llamado Federico. Una vez en el lugar, Julieta relató que vio a su hermano tendido en el piso e inmediatamente intentaron reanimarlo aunque éxito. Tanto Federico como Julieta aseguraron que Leclercq se encontraba en un estado de desesperación y que no paraba de gritar. "No, no, no, Ale, Ale", decía la médica según declaró Salazar. En ese mismo sentido, Federico indicó que la joven "gritaba como loca" y que "se movía por todos lados" y que "salía al pasillo y volvía".
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Asimismo, otro dato que generó sospechas entre las autoridades judiciales es que Leclercq también habría manipulado el celular de Salazar. Así lo comunicó Julieta Salazar, según Infobae: "Se sentó en la cama y agarró el celular de mi hermano. Me dio la sensación de que lo había desbloqueado y que deslizaba la pantalla. Yo no le dije nada, pero me pareció raro".
Pero eso no es todo. Se supo, además, que "Tati" habría sido la última persona con la que habló el anestesiólogo. De acuerdo al expediente judicial, ella lo habría llamado el 19 de febrero a las 21.30h y él le habría devuelto la llamada a las 22.07h mientras estaba en su casa. Luego no se supo más nada de él. Por otro lado, la hermana de Salazar le dijo a la Justicia que, al constatar que su hermano había muerto, "Tati" le dijo que "le juraba que no sabía nada".
La imputación de Chantal "Tati Leclercq
Leclercq es investigada por sustracción de medicamentos en el Hospital Rivadavia, ya que ella misma habría admitido ante la Asociación de Anestesiólogos que se llevó fármacos de su lugar de trabajo. Lo que ahora se intenta determinar es si los envases que se encontraron en la casa de Salazar pertenecían al Hospital Rivadavia. En ese caso, la situación de Leclercq se complicaría aún más. De hecho, en los próximos días, será llamada a indagatoria.
