Muerte de Gaspi: qué se sabe del choque de helicópteros hasta ahora

La Policía Civil de Río de Janeiro continúa realizando pericias para reconstruir los minutos previos al choque entre dos helicópteros en Recreio dos Bandeirantes.

17 de junio, 2026 | 11.39

La investigación por el choque entre los dos helicópteros en Río de Janeiro, que provocó la muerte de seis personas, entre las cuales se encontraban los argentinos Gaspi Díaz Prim y Lucas Vignale, avanza con pericias específicas para esclarecer qué sucedió en los momentos previos al impacto.

Según las autoridades brasileñas, las identidades de cinco de las seis víctimas ya fueron confirmadas mediante huellas dactilares. Entre los fallecidos también están el cantante Oliver Tree, los pilotos Alexandre Souza y Charles Marsillac, y el productor Lucas Brito Chaves. Una vez completados los trámites pendientes, las familias podrán iniciar el proceso de repatriación de los restos.

Hasta ahora se sabe que el accidente ocurrió a las 8:59 de la mañana del sábado 14 de junio en Recreio dos Bandeirantes, zona oeste de Río de Janeiro. Emergencias encontró inicialmente cinco cuerpos calcinados dentro de uno de los helicópteros. Poco después, localizaron a la sexta víctima en el segundo helicóptero, que cayó a unos 100 metros del primer punto.

El choque desencadenó además un incendio enorme, después de que uno de los helicópteros se precipitara sobre el estacionamiento de un centro comercial. Las llamas alcanzaron una estación de carga y destruyeron cerca de 20 autos eléctricos.

Las hipótesis que manejan los investigadores

Las imágenes que captaron las cámaras de seguridad difundidas por medios brasileños se convirtieron en las principales evidencias del caso. En los videos se puede observar cómo uno de los helicópteros impacta desde atrás contra el otro, provocando la caída inmediata de las dos aeronaves.

Para los investigadores, una posible falla humana aparece como una de las principales líneas de análisis. El comisario Alan Luxardo, a cargo de la investigación, explicó que los helicópteros deben respetar rutas aéreas específicas y que una desviación de esos caminos podría haber desencadenado la tragedia.

La causa se tramita bajo la figura de homicidio culposo y busca determinar si existió responsabilidad por parte de uno o de los dos pilotos, o incluso de algún controlador aéreo.

Al mismo tiempo, los investigadores analizan las comunicaciones con las torres de control, los planes de vuelo y el funcionamiento de los transpondedores de las dos aeronaves.

Apenas un mes antes del accidente, los vecinos de Barra da Tijuca habían manifestado ante los organismos de control su preocupación por el creciente tránsito de helicópteros a baja altura.

Durante una reunión con autoridades aeronáuticas, los datos oficiales revelaron que alrededor del 34% de los vuelos que despegan del aeropuerto de Jacarepaguá incumplen las normas de altitud mínima establecidas para la zona

Los vecinos denunciaban desde hacía tiempo el ruido constante y la cercanía con los edificios y las áreas urbanas densamente pobladas.