En el marco de la ola de calor que atraviesa Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una advertencia por radiación ultravioleta extrema. Este miércoles, en Ciudad y provincia de Buenos Aires, se prevé un índice UV de 10, considerado “muy alto”.
En tanto, en regiones del norte y Cuyo los valores podrían superar los 12 puntos, alcanzando la categoría de “extremo”. Frente a este escenario, se recomienda evitar la exposición solar directa, especialmente en las horas centrales del día.
Qué significa este índice y por qué es relevante para la salud
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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Índice UV Solar Mundial (IUV) es una medida estándar que refleja la intensidad de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre.
La escala comienza en cero y a medida que aumenta, se incrementa el riesgo de sufrir lesiones cutáneas y oculares en menor tiempo de exposición. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) subraya que conocer estos valores es clave para la prevención de enfermedades vinculadas al sol.
En este sentido, la exposición excesiva a los rayos UV puede tener consecuencias graves y crónicas. Según la OMS, el daño más severo es el cáncer de piel, tanto melanoma como carcinomas no melanomatosos. Además, la radiación acelera el envejecimiento prematuro de la piel y debilita el sistema inmunitario, reduciendo la capacidad del organismo para defenderse de distintas patologías.
A nivel ocular, la OPS advierte que los rayos UV son un factor de riesgo principal para el desarrollo de cataratas, una de las principales causas de ceguera en el mundo. También pueden provocar quemaduras dolorosas como la fotoqueratitis, cuyos efectos se acumulan a lo largo de la vida.
Recomendaciones ante la radiación UV extrema
En este marco, los organismos internacionales recomiendan medidas de protección concretas. Entre las 10 y las 16 horas, cuando la radiación es más intensa, se aconseja evitar la exposición solar directa y buscar sombra en espacios abiertos.
Asimismo, es importante recordar que superficies como el agua, la arena y el asfalto reflejan la radiación, aumentando su impacto incluso fuera del sol directo.
Finalmente, la OMS enfatiza el uso de protector solar de amplio espectro con un factor de protección mínimo de 30, reaplicado cada dos horas y después de nadar o transpirar. A ello se deben sumar barreras físicas como ropa de trama cerrada, sombreros de ala ancha y anteojos con filtro UV certificado.
