El tener una mascota en la tercera edad puede ser un "motor de vida", así lo dejó en claro Patricia Paredes, médica veterinaria (M.P 7387) del equipo de Natural Life. Para la especialista, "tener una mascota en la tercera edad puede ser un motor de vida, aunque requiere elegir al compañero adecuado según el ritmo y la salud de cada persona".
En este sentido, frente a la pregunta de si es recomendable tener una mascota en la tercera edad, sobre todo adultos mayores, entendiendo las limitaciones físicas, como movilidad reducida, que surgen con el correr de los años, la Dra. Paredes respondió de manera enfática: "La respuesta corta es un rotundo sí", y aclaró: "Pero con una planificación cuidadosa".
Incluso, la médica veterinaria se refirió a los casos de movilidad reducida y otros problemas de salud: "En estos casos, la compañía sigue siendo valiosa, pero debe ser adaptada. Si la movilidad es muy limitada, un perro de gran tamaño es peligroso por el riesgo de tirones".
Siguiendo esta línea, sugirió: "En casos así, quizás es más recomendable un gato adulto o incluso aves y peces pueden brindar compañía sin riesgo físico". Y aclaró que "si se opta por un perro, se debe contar con una red de apoyo (familiares o paseadores) que se encarguen del ejercicio del animal, permitiendo que el adulto mayor disfrute solo del afecto en el hogar".
Los beneficios de tener una mascota en la tercera edad y cuál elegir
Patricia Paredes no solo habló sobre los beneficios de tener una mascota en la tercera edad, sino que recomendó cuál elegir, si un perro o un gato: "Para elegir entre un perro o un gato, es fundamental analizar el estilo de vida y las capacidades físicas del adulto mayor", comenzó aclarando.
"Para aquellas personas activas y sociables, el perro es la opción ideal, ya que fomenta las salidas al parque y la interacción con los vecinos", sugirió, y prosiguió diciendo que, "por el contrario, ante una situación de movilidad reducida o fragilidad, se recomienda un gato, debido a que son animales independientes que no requieren paseos y se adaptan perfectamente a espacios pequeños".
En este sentido, la médica veterinaria detalló que "si se busca tranquilidad o se tiene baja energía, tanto un gato como un perro senior son excelentes compañeros, dado que los animales adultos suelen dormir mucho y son físicamente menos demandantes", y aclaró que, "sin embargo, si lo que se necesita es una rutina estricta, el perro vuelve a ser la mejor elección, pues sus horarios de salida ayudan a estructurar el día del dueño".
Finalmente, sobre la elección de mascota, la Dra. Paredes indicó: "Como recomendación general, siempre es preferible adoptar animales adultos, evitando los cachorros, cuya energía excesiva y necesidad de entrenamiento pueden resultar agotadoras para una persona de la tercera edad".
Ahora bien, en lo que respecta a los beneficios de tener una mascota en la tercera edad, la médica veterinaria destacó:
- Ayuda a combatir la soledad: Los animales domésticos proporcionan compañía constante y un sentido de propósito para nuestros mayores (el saber que alguien "depende" de ellos).
- Exigen una rutina y estructura: Obligan a mantener horarios de comida y cuidados, lo que colabora a mantener la mente activa.
- Impulsan la "actividad física o movimiento": Especialmente con los perros, se fomenta la caminata diaria y responder a su necesidad de salir.
- Aportan seguridad: Generan una sensación de protección en el hogar.
Asimismo, la especialista aclaró que "así como existe la parte buena, siempre hay 'alertas' que tienen que ser consideradas", y advirtió que pueden presentarse:
- Riesgo de caídas: Tropiezos con el animal o tirones fuertes de correa.
- Presión económica: Gastos de veterinario, vacunas y alimento de calidad.
- Duelo: La pérdida de la mascota puede ser emocionalmente devastadora.
- Limitaciones futuras: Si la salud del dueño empeora, la mascota puede quedar desatendida.
Cómo adoptar una mascota
Más allá de las "alertas" que la Dra. Paredes menciona a tener en cuenta, la misma pone enfasis en que son mayores los beneficios de tener una mascota en la tercera edad. En este sentido, sobre la adopción recomienda refugios y protectoras, "son la mejor opción porque conocen el temperamento del animal y pueden asesorar sobre cuál se adapta mejor al perfil del adoptante", y programas de "Adopta un Senior", dado que "muchas ONG tienen programas específicos para emparejar animales adultos con personas mayores y lograr la combinación perfecta".
Por último, una vez concretada la adopción, la médica veterinaria explica que hay que seguir determinados pasos: "Una vez que la adopción se concreta, es fundamental iniciar el proceso con una visita al veterinario para un chequeo general, actualización de vacunas y desparasitación inmediata".
"Paralelamente, se debe realizar la adaptación del hogar, asegurándose de que no haya cables sueltos o alfombras que puedan causar tropiezos tanto al animal como al dueño", indica la Dra. Paredes, quien además enfatiza en que, "para mayor seguridad, es clave la identificación mediante una chapita con nombre y teléfonos de contacto, incluyendo preferentemente el de un familiar".
Una vez en casa la mascota, para la especialista "es necesario establecer una rutina con horarios fijos de comida y descanso desde el primer día para reducir el estrés del animal". Por último, la médica veterinaria del equipo de Natural Life indica: "Finalmente, definir un plan de contingencia donde la familia acuerde quién se hará cargo de la mascota en caso de que el adulto mayor sufra algún imprevisto de salud".
