La provincia de Santa Fe vuelve a quedar bajo la lupa por las altas temperaturas. Rosario y la capital provincial arrancan este jueves 22 de enero con cielo parcialmente nublado, sin lluvias a la vista y marcas térmicas que anticipan otro día pesado, en línea con lo que también advirtió el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para la región centro del país.
El escenario no es aislado: enero avanza con registros térmicos persistentemente altos y una circulación de aire cálido del norte que impide el descenso de las temperaturas durante la noche. Este patrón se repite en gran parte del Litoral y refuerza la alerta por estrés térmico.
Episodios como este no son nuevos, pero sí cada vez más frecuentes. Los análisis realizados por especialistas del SMN señalan que la región centro-este del país experimenta veranos más largos, con picos de calor sostenidos y menor capacidad de enfriamiento nocturno, un fenómeno asociado al cambio climático.
Mientras tanto, las recomendaciones oficiales se repiten: hidratarse con frecuencia, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a personas en situación de riesgo.
Los detalles del pronóstico del tiempo en Rosario para este jueves
En la ciudad del monumento a la bandera, el pronóstico para hoy jueves 22 indica una temperatura máxima de 32° y mínima de 20°, con cielo parcialmente nublado durante toda la jornada. La franja más crítica se concentra entre el mediodía y la tarde, cuando el termómetro alcanza su pico y el viento leve del sector norte no logra aliviar el calor.
No se esperan precipitaciones (0% de probabilidad), lo que refuerza la persistencia del calor. Para el viernes 23 y sábado 24, el panorama es aún más exigente: las máximas trepan a 33° y 35°, respectivamente.
Los detalles del pronóstico del tiempo en Santa Fe para este jueves
La capital provincial presenta un escenario muy similar. Este jueves la máxima llega a 33° y la mínima se ubica en 20°, con cielo algo nublado y sin lluvias previstas. La diferencia clave está en la noche: el descenso térmico es limitado, lo que dificulta el descanso y eleva el riesgo sanitario, especialmente en adultos mayores y niños.
Hacia el viernes y sábado, las máximas alcanzan 34° y 35°, con mínimas que ya no bajan de los 22°. Especialistas advierten que esta combinación de calor diurno y noches cálidas es típica de las olas de calor más intensas registradas en la última década.
