Receta de malfattis de espinaca y ricota: un clásico que nunca falla

Los malfattis son uno de los platos salvadores cuando hay ganas de pastas pero no de amasar. Se trata de una opción combinable con infinidad de salsas.

03 de marzo, 2026 | 16.51

Los malfattis son una de las expresiones más nobles y rústicas de la cocina italiana, cuyo nombre significa literalmente "mal hechos". Esta denominación se debe a su forma irregular, ya que a diferencia de los ñoquis tradicionales, no requieren de un molde o una técnica de estirado precisa; basta con formar pequeñas esferas o bolitas con las manos.

Generalmente elaborados a base de ricota y espinaca, su textura es extremadamente suave y ligera, lo que los convierte en una alternativa refinada y deliciosa para cualquier almuerzo o cena especial. La practicidad es, sin duda, una de sus mayores virtudes en la cocina hogareña.

Al no llevar una cobertura de masa -se los conoce técnicamente como "ñoquis desnudos"-, su preparación es mucho más rápida que la de los ravioles. Además, permiten un alto grado de versatilidad, ya que se pueden cocinar en pocos minutos en agua hirviendo o incluso terminarlos directamente al horno con una buena capa de queso para gratinar.

Desde el punto de vista nutricional y gastronómico, los malfattis destacan por ser una opción equilibrada que admite múltiples combinaciones de salsas. Aunque la pareja clásica es la salsa de tomate o una simple manteca con salvia, armonizan perfectamente con cremas de quesos o estofados más intensos.

Receta de malfattis de espinaca y ricota

Ingredientes

  • 500g de ricota (bien escurrida).

  • 300g de espinaca cocida, picada y muy bien exprimida.

  • 100g de queso parmesano rallado.

  • 2 huevos.

  • 150g de harina común (y un poco extra para la mesada).

  • Sal, pimienta y nuez moscada al gusto.

Malfattis con crema.

Paso a paso

  1. Colocar la ricota en un bol y desmenuzar con un tenedor.

  2. Agregar la espinaca (es fundamental que no tenga nada de agua).

  3. Incorporar los huevos, el queso rallado y los condimentos. Mezclar bien.

  4. Añadir la harina de a poco.

  5. Integrar con las manos o espátula hasta formar una masa tierna y apenas pegajosa. Evitar amasar en exceso para que no queden duros.

  6. Tomar pequeñas porciones de masa.

  7. Formar bolitas del tamaño de una nuez con las manos enharinadas.

  8. Pasar ligeramente por harina y reservar en una bandeja.

  9. Hervir abundante agua con sal en una olla grande.

  10. Echar los malfattis con cuidado.

  11. Retirar con una espumadera un minuto después de que suban a la superficie.