Trastorno de compras compulsivas: cómo evitarlo y tratarlo

22 de junio, 2022 | 10.40

Cuando efectuamos una compra solemos sentir placer por conseguir algo por lo que hemos trabajado. Muchas veces es factible sentirnos decepcionados más tarde, si el producto no era lo que esperábamos. Pero si esta decepción o arrepentimiento se presentan constantemente, podemos estar hablando de una adicción a las compras compulsivas.

Todos hemos hecho alguna vez una que otra compra impulsiva y luego nos hemos arrepentido de ello. Tal vez nos haya ocurrido varias veces. La diferencia con la adicción a las compras compulsivas, es que, como su nombre bien lo indica, no se compra por otro motivo que no sea el de saciar una ansiedad.

En este artículo te contaremos qué es el trastorno por adicción a las compras compulsivas u oniomanía. Podés estar cerca del precipicio financiero si lo padecés y no aprendés a controlarlo.

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¿Qué es el trastorno de compras compulsivas?

El trastorno por adicción a las compras compulsivas hace referencia a la repentina aparición de deseos intensos por comprar algo. Ya sea ropa, comida, accesorios para el hogar o tazas de colección, la adicción a las compras compulsivas se relaciona con la incapacidad de controlar estos deseos.

La adicción a las compras funciona como un alivio para la persona que lo padece, ya que al realizar una compra, se liberan tensiones para producir placer. Este proceso se desata en el lóbulo prefrontal del cerebro, el cual regula los impulsos y funciona como un freno para las conductas primitivas.

Las personas afectadas con este trastorno pueden presentar un funcionamiento irregular de esta zona del cerebro, motivando la compra mediante la creación de una “necesidad” para el bienestar de la persona, que después se convierte en sentimientos de culpabilidad o arrepentimiento por no haber sido capaz de combatir el impulso.

La adicción a las compras compulsivas se presenta mayor mente durante la juventud, entre los 18 y 30 años de edad. Las personas con esta adicción suelen ir de compras solas, y por lo regular sus compras son cosas para ellas mismas.

 

La adicción a las compras compulsivas suele presentarse ligeramente más en mujeres que en hombres. Estudios revelan que las mujeres afectadas por las compras compulsivas suelen adquirir ropa, joyería, artículos de belleza o accesorios, mientras que los hombres prefieren los gadgets y accesorios para auto.

¿Cómo saber si tengo un problema de compras compulsivas?

Cualquier tipo de trastorno da indicios claros. Tiene impacto negativo en la vida diaria, afectando, por ejemplo, el estado de ánimo, empleo, familia, pareja o amigos. Un trastorno por adicción, ya sea a sustancias o conductas, también puede manifestarse en conductas delictivas.

 

El trastorno por adicción a las compras compulsivas puede traducirse en crímenes por robo o fraude. Estas conductas suelen manifestarse una vez agotadas todas las posibilidades de conseguir dinero por la vía legal.

Podés sospechar que vos o alguien que conocés tiene una adicción a las compras compulsivas identificando las siguientes conductas:

 

  • Ha pedido préstamos que no puede pagar, ya sea a bancos o personas.

  • Empeña o vende numerosos artículos del hogar sin mayor explicación.

  • Ruega por dinero.

  • Roba efectivo o tarjetas.

  • Incurre en otras conductas precarias para conseguir dinero.

 

El trastorno por adicción a las compras no está presente en el Manual Diagnóstico de Trastornos y Enfermedades Mentales (DSM). Sin embargo, funciona de una forma muy similar al trastorno por adicción a las apuestas compulsivas, o ludopatía.

Escala de Bergen

 

El mayor indicativo de adicción a las compras compulsivas es el robo, aunque se ha sabido de personas que llegan más lejos con tal de conseguir algo de plata. Si querés saber si tus hábitos de compra son más insidiosos de lo que imaginás, podés llenar esta Escala de Adicción a las Compras de Bergen.

 

En esta escala se evalúan las emociones, sentimientos y pensamientos presentes durante todo el proceso de compra. Desde la anticipación, pasando por la preparación, la compra y el gasto.

Síntomas

Los síntomas del trastorno por adicción a las compras no se limitan a este desorden, ya que la adicción a las compras puede ser síntoma de otro trastorno más grave. Por ejemplo, una persona con trastorno antisocial puede adoptar un estilo de vida ludópata u oniomanica.

 

Dicho esto, los síntomas de la adicción al trastorno por compras compulsivas también pueden presentarse por separado en otros tipos de trastornos neuróticos, como trastornos de ansiedad y depresión. Si presentás 4 o más de los siguientes síntomas, es probable que sufras de esta condición.

 

  • Obsesión constante por ir de compras o realizar compras en línea.

  • Comprás para mejorar tu estado de ánimo.

  • Comprás más artículos para lograr los mismos niveles de satisfacción de compras anteriores.

  • Comprás tanto que afecta tus responsabilidades diarias.

  • Comprás hasta el punto de afectar tu bienestar general y financiero.

  • Intentás reducir las compras sin éxito.

 

Etapas

 

De acuerdo con un informe de World Psychiatrich, el trastorno por adicción a las compras compulsivas se caracteriza por cuatro etapas que ocurren durante todo el proceso de compra. Si alguna de estas etapas te resuena en los oídos quizá sea indicativo de que hacés tus compras como una compulsión.

La primera etapa de este trastorno es la “anticipación”, que se manifiesta mediante una sensación de preocupación por obtener un artículo. Los pensamientos alrededor de esta etapa pueden relacionarse con deseos de validación externa o de cumplir con las demandas culturales que promueven tener bienes materiales para acceder a determinado estatus.

 

La segunda etapa del trastorno por adicción a las compras compulsivas es la “preparación”. Es aquí cuando te ponés manos a la obra. Investigás el artículo en distintas páginas, averiguás precios, ofertas o plazos de envío, y no podés dejar pasar esa preocupación.

Ahora que sabés de qué va el artículo de pies a cabeza, tu preocupación por obtener el artículo se ha convertido en ansiedad. En la etapa tres, “la compra”, esta ansiedad te motiva a realizar la compra sin siquiera reparar en si contás con el dinero necesario.

Sin embargo, estás por realizar la compra y sentís cómo recorre tu cuerpo una sensación de euforia. Es aquí cuando llegamos a la última etapa, que es cuando finalmente das el tarjetazo y realizás el gasto.

De la última etapa se desprenden dos resultados:

  • Te emocionás y saltás de alegría por al fin tener el artículo en tus manos.

  • Te decepcionás con vos mismo por haber vuelto a comprar.

 

Causas del trastorno de compras compulsivas

 

La adicción por compras compulsivas afecta al 7% de la población, siendo la mitad de éstas consecuencia de un previo trastorno depresivo o de ansiedad. Las causas del trastorno por adicción a las compras compulsivas se debe a varios factores.

 

Aunque la ansiedad siempre es un factor determinante para considerar una adicción, no siempre debe estar presente en forma de trastorno. Esta ansiedad puede deberse a factores como:

  • Presencia de valores materialistas

  • Dificultades en la regulación de las emociones negativas

  • Problemas de socialización

  • Rol de la cultura de consumo imperante en la sociedad

  • Déficit en la gestión de estrés

  • Falta de control de impulsos

  • Malos hábitos en el uso de Internet

Diferencia con el acumulamiento compulsivo

Muchos confunden el trastorno por adicción a las compras con el trastorno por acumulación. Sucede que ambos trastornos cuentan con sus similitudes y diferencias.

El trastorno por acumulación se refiere más a la acumulación de objetos o productos por temor a separarse de ellos. La adicción a las compras compulsivas se relaciona más con el temor de no adquirir el artículo que desean de inmediato.

Es decir, una persona con un trastorno por acumulación compulsiva se aferra a los objetos sin tener una mayor explicación que el no querer separarse de ellos. Encuentra tan difícil deshacerse de lo que ya no sirve o no necesitan, que opta por cegarse a la realidad y continuar acumulando cosas.

El trastorno por adicción a las compras también puede funcionar con ese principio. Hay personas que, además de comprar compulsivamente, acumulan compulsivamente.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas terminan por regresar el producto o regalarlo, porque reconocen, después de pagar por el producto, que no lo necesitaban. Frecuentemente sienten arrepentimiento al no haber sido capaces de controlar el impulso.

Un detalle más: el trastorno por acumulación compulsiva es un diagnóstico que se encuentra explicado en el DSM. Y la adicción por compras compulsivas está considerada dentro de la dimensión de la ludopatía como una divergente.

¿Cómo se trata el trastorno de compras compulsivas?

 

Existen grupos de apoyo para personas con adicción a las compras compulsivas o al juego. Sin embargo, los mejores resultados se obtienen en una terapia individual. La técnica que se utiliza en estos tratamientos es la terapia cognitivo conductual.

En terapia se analizan los factores, emociones y pensamientos que llevan a la persona a comprar desesperadamente. Se pueden desarrollar soluciones personalizadas para cada tipo de persona.

Un terapeuta le ayudará a una persona adicta a contrarrestar los procesos de pensamiento que motivan las compras (o, si se presenta, también a la acumulación compulsiva). Por ejemplo, uno de estos pensamientos podría ser “lo compro ahora y después me las arreglo para pagar”.

Acá te damos unos consejos efectivos para frenar el deseo primitivo por realizar una compra sin sentido:

  • Date de baja de los newsletters de correo electrónico de las marcas.

  • Esperá un día más antes de hacer una compra que te haya gustado. Y luego otro día.

  • Practicá la gratitud por lo que ya tenés.

  • Hacé un presupuesto y apégate a él, pero permití algo de "dinero para quemar en diversión".

  • Probá un desafío "sin gastar" durante un período específico. Podés comenzar con una semana, luego dos, y así consecutivamente.

  • Mantené una cuenta de ahorros que haga más difícil retirar dinero.

  • Evita pagar con tarjetas de crédito.

  • Retirá las tarjetas de crédito almacenadas en tus dispositivos electrónicos.

 

Es fácil caer rápidamente en viejos hábitos, por eso es importante ser consistente con estos esfuerzos. Tené en cuenta también que la adicción a las compras compulsivas pueden deberse a ese temor por perderse un descuento.

Si la raíz de la ansiedad por comprar se debe a ese temor, podés probar con poner los artículos en una lista de deseos. Poner algo en “favoritos” o agregarlo a un carrito de compras en línea, te permite saber que está ahí. Siempre podés volver más tarde si realmente consideras que tu vida no será la misma después de comprarlo.

Muchas veces, la sensación pasará y habrás evitado un agujero negro en tu presupuesto. Ahora bien, se estima que durante la pandemia de COVID-19, muchas personas se vieron con dificultades para contener su compulsión por comprar en línea.

Muchas personas recurrieron a servicios de entrega para poder comprar artículos de primera necesidad. Pero lo cierto es que desde el 2020 los casos de trastorno por adicción a las compras aumentaron significativamente. Además, se exacerbó la ansiedad de muchos que ya tenían dificultades para no comprar impulsiva o compulsivamente.

Conclusión

El trastorno por adicción a las compras u oniomanía se refiere a la compra desmesurada de artículos que no se necesitan, con el fin de aliviar la sensación de ansiedad. Se manifiesta en cuatro etapas que definen el proceso mental mientras se está evaluando o realizando una compra.

Las personas con este trastorno, por lo regular, caen en cuenta de su afección cuando ésta ha impactado negativamente su bienestar y vida cotidiana. Una forma de combatir los procesos mentales que llevan a las personas a comprar compulsivamente es con una terapia de tipo Cognitivo Conductual.

Te recomendamos tomar el cuestionario de Bergen, en donde se evalúan las emociones y pensamientos enganchados a la compra compulsiva. Podés averiguar qué tan cerca estás de caer en esta adicción que, como cualquier otra, puede poner la estabilidad de tu vida a pender de un hilo.

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