Qué es el ritual de la sal y por qué se hace el primer domingo de cada mes

El ritual de la sal es una práctica de limpieza energética que se realiza el primer domingo de cada mes para simbolizar renovación y protección del hogar.

06 de mayo, 2026 | 14.40

En los últimos años, el llamado “ritual de la sal” se volvió una práctica viral en redes sociales y espacios de bienestar espiritual. Se trata de un procedimiento sencillo que se realiza tradicionalmente el primer domingo de cada mes y que, según quienes lo practican, sirve para limpiar energías negativas, proteger el hogar y atraer abundancia.

Aunque no tiene una base científica, su origen está vinculado a creencias populares y corrientes espirituales como el feng shui y distintas tradiciones esotéricas que atribuyen a la sal propiedades de purificación y absorción de energías.

¿En qué consiste el ritual de la sal?

De acuerdo con distintas guías difundidas en medios y sitios de lifestyle, el ritual suele realizarse con sal, agua y un recipiente de vidrio. En algunas versiones se coloca la sal en agua y se deja reposar, mientras que en otras se distribuye en pequeños puntos de la casa para “absorber” la energía del ambiente.

Luego, en muchas variantes, se utiliza esa mezcla para lavarse las manos o se descarta fuera del hogar como forma simbólica de “soltar” lo negativo acumulado.

¿Por qué se realiza el primer domingo del mes?

La elección de esa fecha no es casual dentro de estas creencias. El primer domingo de cada mes se interpreta como un momento de inicio de ciclo, asociado a renovación, limpieza y nuevos comienzos. Por eso, se lo considera un día “energéticamente propicio” para hacer rituales de intención.

La sal es uno de los elementos más utilizados en rituales de distintas culturas. Históricamente fue considerada un bien valioso, asociado a la conservación, la protección y la pureza. En el plano simbólico, se la vincula con la capacidad de “absorber” lo negativo y estabilizar energías.

El primer domingo de cada mes se interpreta como un momento de inicio de ciclo, asociado a renovación, limpieza y nuevos comienzos.

Si bien muchas personas lo adoptan como una práctica de bienestar personal o introspección, especialistas en espiritualidad suelen remarcar que su efecto está más ligado a la intención subjetiva que a una acción comprobable.

En ese sentido, el ritual de la sal funciona hoy tanto como tradición espiritual moderna como fenómeno cultural impulsado por redes sociales, donde cada inicio de mes vuelve a circular como una forma de “reset energético” colectivo.