Qué es el "toliamor": significado y en qué consiste esta tendencia de pareja

El término abre interrogantes sobre los límites, la comunicación y el impacto emocional que estas dinámicas pueden generar a largo plazo

26 de enero, 2026 | 13.46

Las relaciones afectivas atraviesan un proceso de transformación constante y suman nuevos conceptos que buscan explicar dinámicas cada vez más complejas. En ese escenario aparece el toliamor, una noción que genera debate y curiosidad. Su significado se vincula con la tolerancia dentro del vínculo y plantea interrogantes sobre los límites, la fidelidad y la estabilidad emocional.

Las nuevas formas de vincularse en pareja

En los últimos años, el modo de concebir las relaciones amorosas dejó de responder exclusivamente a esquemas tradicionales. Modelos como el poliamor, las relaciones abiertas y otras formas no convencionales comenzaron a ganar visibilidad, impulsadas por cambios culturales y sociales más amplios.

En paralelo, también se volvió más frecuente la conversación sobre conductas tóxicas, dinámicas de poder y acuerdos implícitos que sostienen vínculos que, de otro modo, podrían romperse. En este contexto surgen términos que buscan nombrar realidades preexistentes, pero pocas veces explicitadas dentro de la pareja.

Qué significa el toliamor y cómo surge el concepto

Recién al analizar estas dinámicas aparece con claridad el concepto de toliamor. Este término se utiliza para describir relaciones en las que una de las partes, o ambas, decide tolerar infidelidades sin discutirlas abiertamente ni generar confrontaciones. A diferencia de otros modelos vinculares, no existe un acuerdo previo ni explícito que habilite esas conductas.

El toliamor se construye, en muchos casos, a partir del silencio y la aceptación tácita. La infidelidad no se niega necesariamente, pero tampoco se aborda de manera directa. La prioridad pasa a ser la continuidad del vínculo, aun cuando eso implique resignar expectativas asociadas a la exclusividad afectiva o sexual.

Diferencias entre toliamor y poliamor

Una de las confusiones más habituales es equiparar el toliamor con el poliamor. Sin embargo, se trata de dinámicas distintas. En las relaciones poliamorosas existe un acuerdo consensuado y explícito que habilita vínculos íntimos con otras personas, basado en la comunicación y el consentimiento informado.

El toliamor describe vínculos en los que se toleran infidelidades sin acuerdos explícitos ni confrontaciones abiertas, priorizando la continuidad de la relación

En el toliamor, en cambio, no hay un pacto previo ni reglas claras establecidas entre las partes. La tolerancia a la infidelidad funciona como un acuerdo implícito, muchas veces unilateral, que se sostiene para evitar conflictos, rupturas o pérdidas emocionales mayores. Esta diferencia marca un punto clave en la forma en que se gestionan los deseos, los límites y las expectativas.

Por qué algunas parejas adoptan esta dinámica

Diversos análisis señalan que muchas parejas recurren al toliamor como una estrategia para sostener la relación. En algunos casos, se lo percibe como un “mal menor” frente a la posibilidad de una separación definitiva. En otros, surge como una forma de aceptar una realidad que ya no puede modificarse sin poner en riesgo la continuidad del vínculo.

El miedo a la soledad, la dependencia emocional, los proyectos en común o incluso la presión social pueden influir en la decisión de tolerar conductas que generan malestar. Bajo esta lógica, el toliamor se presenta como un pacto de resistencia, más que como una elección plenamente deseada.

Implicancias emocionales y debates actuales

Aunque el toliamor puede permitir que una pareja continúe, también abre interrogantes sobre el impacto emocional a largo plazo. La ausencia de diálogo explícito puede derivar en desgaste, frustración o pérdida de autoestima, especialmente cuando la tolerancia no es verdaderamente consensuada.

En el debate actual sobre vínculos saludables, este concepto invita a reflexionar sobre la importancia de la comunicación, los acuerdos claros y el respeto por las necesidades emocionales. El toliamor no responde a un modelo idealizado de relación, sino que expone una realidad compleja que muchas parejas atraviesan en silencio.