Alerta por leptospirosis en Córdoba: falleció un trabajador de 39 años y crece la preocupación

Un trabajador murió en Bell Ville por leptospirosis y el Ministerio de Salud de Córdoba reforzó las medidas de vigilancia epidemiológica y prevención para evitar nuevos contagios.

09 de abril, 2026 | 11.44

Este miércoles se confirmó el fallecimiento de un hombre de 39 años en la localidad de Bell Ville, Córdoba, a causa de leptospirosis. El hecho generó alarma en la comunidad y generó la activación de operativos de vigilancia epidemiológica por parte del Ministerio de Salud provincial. Entre 2021 y 2026, se registraron 14 casos confirmados de la enfermedad en la provincia y un total de cuatro muertes, incluyendo la ocurrida en Bell Ville.

La víctima era un trabajador del basural local, un entorno considerado de alto riesgo para este tipo de infecciones debido a la presencia de roedores y otros animales portadores de la bacteria.  De acuerdo con medios locales, el hombre comenzó a presentar síntomas febriles días antes de su internación, los cuales se intensificaron progresivamente hasta requerir atención hospitalaria.  

Alerta leptospirosis en Córdoba: falleció un trabajador de 39 años y crece la preocupación

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En tanto, el afectado fue ingresado al Hospital Regional y posteriormente derivado a una clínica privada, donde finalmente murió. Las muestras fueron enviadas al Laboratorio Central de la Provincia y luego al Instituto Nacional Emilio Coni, que confirmó el diagnóstico post mortem. Si bien hasta el momento no se detectaron nuevos contagios vinculados a este caso, las autoridades sanitarias mantienen controles sobre los contactos cercanos y refuerzan la vigilancia epidemiológica en la zona.

Qué es la leptospirosis

Según el Ministerio de Salud, se trata de una enfermedad bacteriana que puede transmitirse por contacto directo con la orina de animales infectados o con ambientes contaminados. Además, la bacteria sobrevive en lugares húmedos y protegidos de la luz solar, lo que explica el aumento del riesgo de contagio tras inundaciones o lluvias intensas. La transmisión entre personas es muy poco frecuente.

En cuanto a los síntomas, los más comunes incluyen: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general. Sin embargo, el cuadro clínico puede confundirse con otras enfermedades como la gripe, lo que dificulta el diagnóstico temprano.  

El período de incubación varía entre 2 y 30 días, aunque los síntomas suelen aparecer en la primera o segunda semana después del contacto con la bacteria. Por ello, la consulta médica temprana resulta fundamental. 

Por tora parte, en relación con la prevención, las autoridades recomiendan evitar el contacto con agua o suelos potencialmente contaminados, especialmente en zonas rurales o tras inundaciones. El uso de botas de goma y guantes es clave en tareas de riesgo.  

Asimismo, se aconseja mantener los hogares y depósitos libres de roedores mediante control ambiental, almacenamiento seguro de alimentos y correcta disposición de residuos. Estas medidas reducen la presencia de animales portadores. También resulta esencial proteger las fuentes de agua potable y evitar el consumo de agua no segura. En áreas endémicas, se sugiere consultar a veterinarios sobre la vacunación de animales domésticos y realizar controles periódicos.