Qué pasa si dejas Ozempic y Wegovy: el estudio que revela qué sucede después

Una investigación de la Universidad de Cambridge publicada en EClinicalMedicine analizó el efecto de suspender medicamentos como Ozempic y Wegovy. Un año después de dejar el tratamiento, los pacientes recuperan en promedio el 60% del peso perdido. La pérdida neta se estabiliza en el 25% a largo plazo.

12 de marzo, 2026 | 10.47

Millones de personas en el mundo tienen obesidad, lo que aumenta el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Perder peso puede evitar estos riesgos pero, a veces, intentarlo con dieta y ejercicio resulta difícil, y los fármacos de nueva generación como Ozempic y Wegovy han demostrado ser muy efectivos.

Estos medicamentos ayudan a controlar el azúcar en sangre y reducen el apetito. Según ensayos clínicos, logran pérdidas de peso de entre el 15 y el 20%. Sin embargo, solo la mitad de los pacientes que comienzan a tomarlos aguantan más de un año, y el 75% lo deja a los dos años.

El estudio de Cambridge

Para analizar los efectos de dejar esta medicación, investigadores de la Universidad de Cambridge revisaron la literatura científica y seleccionaron seis ensayos clínicos basados en 3.200 personas con un seguimiento de hasta 52 semanas después de interrumpir el tratamiento.

Los resultados, publicados este jueves en la revista EClinicalMedicine, demostraron que interrumpir el tratamiento conlleva una rápida recuperación de peso que se estabiliza al año. Según sus conclusiones:

  • A las 52 semanas, los pacientes habían recuperado el 60% del peso perdido.

  • A las 60 semanas, la recuperación de peso comenzó a estabilizarse.

  • A largo plazo, la pérdida de peso neta se mantenía en el 25%.
     

Así, alguien que hubiera perdido una quinta parte (20%) de su peso al inicio del tratamiento, lograba una pérdida real de peso del 5% un año después de dejarlo.

Por qué ocurre el efecto rebote

"Medicamentos como Ozempic y Wegovy actúan como frenos en nuestro apetito. Nos sacian antes, y eso hace que comamos menos y que perdamos peso. Cuando las personas dejan de tomarlos, esencialmente están quitando el pie del freno, y esto puede conducir a una rápida recuperación de peso" , explicó Brajan Budini, del Trinity College de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio.

Los autores creen que hay varias razones que explican por qué las personas no vuelven a su peso original incluso un año después:

  1. Estos fármacos pueden ayudar a desarrollar hábitos alimenticios más saludables, con porciones reducidas o comidas nutricionalmente más equilibradas, que pueden persistir incluso después de interrumpir el tratamiento.

  2. Los fármacos podrían tener efectos en el organismo a largo plazo, alterando los niveles hormonales y 'reiniciando' los mecanismos de control del apetito del cerebro.

La importancia del acompañamiento

Para el coautor Steven Luo, también del Trinity College: "Al suspender los medicamentos para perder peso, los médicos y los pacientes deben ser conscientes de la posibilidad de recuperar peso y considerar formas de mitigar este riesgo. Es importante que las personas reciban consejos sobre cómo mejorar su dieta y ejercicio, en lugar de depender únicamente de los fármacos" .

Preocupación por la composición corporal

Lo más preocupante para los autores son las consecuencias a largo plazo en la composición corporal. Aunque los estudios indican que entre el 40 y el 60% del peso perdido durante el tratamiento es músculo, no está claro si al recuperar ese peso ganan mayoritariamente grasa.

"Si el peso recuperado es desproporcionadamente grasa, los individuos podrían terminar peor que antes en su relación masa grasa/magra" , advirtió Budini.

Los autores subrayan que estos fármacos no deben ser la única herramienta, sino que es vital que los pacientes reciban apoyos adicionales en dieta y ejercicio que les ayuden a consolidar hábitos que persistan tras la medicación.