La textil Fisipa entró en concurso preventivo: bajo consumo, importados y despidos

La compañía, que hace apenas un mes echó a 17 de sus empleados, no puede afrontar una deuda de más de $500 millones. Sucede en un contexto de retracción del consumo, menor actividad fabril, pérdida de rentabilidad y avance de las importaciones.

10 de julio, 2026 | 19.33

Una histórica textil que supo tener cerca de 100 empleados quedó bajo concurso preventivo de acreedores para evitar irse a la quiebra. Se trata de la empresa Fisipa, una fábrica de La Plata que produce hilados, poliéster, nylon y goma que atribuyó su actual crisis a la fuerte caída del consumo, la apertura de las importaciones y el aumento de las tarifas. Desde diciembre de 2023 desaparecieron 874 establecimientos vinculados a la cadena textil, de indumentaria, cuero y calzado, según un informe.

La apertura del concurso fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, a cargo de Alberto Alemán, luego de que la empresa se presentara el 1 de junio pasado. Los acreedores tendrán plazo hasta el 15 de septiembre para verificar sus créditos, según consta en la Segunda Sección del Boletín Oficial del miércoles pasado.

La empresa, que ingresó en concurso preventivo con una deuda de $565,3 millones, vio aumentar su deterioro económico desde hace dos años: reducciones de personal, suspensiones por falta de actividad y despidos. En 2014, la compañía puso en funcionamiento una planta, incorporó operarios, inició la producción de hilados sintéticos y llegó a tener 100 empleados. Ahora cuenta con apenas 8.

El último gran conflicto estalló hace apenas un mes, cuando la compañía decidió despedir a 17 trabajadores sin previo aviso e intentó pagarles solamente el 50% de la indemnización correspondiente. La propuesta fue rechazada por el gremio, que pidió por el pago total correspondiente por ley.

La crisis textil

Según el último Boletín Económico Sectorial de la Fundación Pro Tejer, la actividad textil mostró en abril una retracción interanual del 23%. Si la referencia se toma respecto de 2023, la baja alcanza el 31%. Al mismo tiempo, la producción de prendas de vestir, artículos de cuero y calzado se redujo 8,8% frente al mismo mes del año anterior y acumuló una caída de 15,4% en los primeros cuatro meses del año.

El deterioro de la actividad también se reflejó en la cantidad de empresas del rubro. Desde diciembre de 2023 dejaron de operar 874 establecimientos pertenecientes a la cadena textil, de indumentaria, cuero y calzado, una merma equivalente al 14% del total de firmas del sector.

El empleo registrado también evidenció el impacto de la crisis. Según el informe, las ramas de la industria textil, confecciones, cuero y calzado lideran la pérdida de puestos de trabajo asalariados en el sector privado, con una reducción del 20% desde diciembre de 2023.

Importaciones en alza y menor actividad

El comportamiento del comercio exterior mostró una fuerte diferencia entre insumos y productos terminados. Mientras las importaciones totales del complejo textil disminuyeron 19% en volumen debido a la menor demanda de materias primas e insumos para la producción nacional, el ingreso de productos elaborados alcanzó niveles récord.

En ese contexto, las importaciones de indumentaria aumentaron 73%, en tanto que las de confecciones avanzaron 45%, profundizando la participación de productos importados en el mercado interno.