En el marco del lanzamiento de la nueva Tecnicatura en Diseño Gráfico Digital, Juan Manuel Balestro, Secretario de Cultura y Extensión Universitaria de la UTN Facultad Regional Buenos Aires, planteó que la universidad pública es "la infraestructura silenciosa sobre la que el país produce, exporta y proyecta hacia el futuro". El funcionario combinó el anuncio académico con un posicionamiento explícito frente al ajuste presupuestario que atraviesa el sistema universitario.
La IA como urgencia, no como debate del mañana
Balestro abrió el diálogo cuestionando lo que definió como una idea instalada que merece revisión: la de que la educación superior representa un gasto. Para el Secretario, la universidad pública opera como soporte de buena parte de lo que Argentina produce y exporta, y ese rol se vuelve más crítico frente a la aceleración tecnológica. "La irrupción de la IA dejó de ser un debate del mañana", señaló, y trazó el nuevo eje de la educación superior: no solo transmitir conocimiento, sino convertirse en motor directo de empleabilidad.
La tecnicatura recién lanzada busca, en ese marco, dar una respuesta ágil a las industrias creativas. El perfil que el mercado demanda, explicó, ya no se limita a la composición visual: el diseñador gráfico actual debe incorporar criterios de experiencia de usuario, operar en entornos dinámicos e integrar la IA a su flujo de trabajo cotidiano.
Lejos de plantear la automatización como amenaza, Balestro la leyó como acelerador. "El verdadero diferencial no es manejar un software, sino tener la capacidad crítica y estratégica de comandar estas tecnologías", afirmó. El mercado, subrayó, reclama perfiles híbridos que articulen sensibilidad estética con pensamiento lógico-tecnológico.
Un cuello de botella en sectores de alto valor
La demanda de esos perfiles no es abstracta. Sectores como los videojuegos, la producción audiovisual y el marketing digital enfrentan hoy un cuello de botella por escasez de recursos humanos calificados. Allí, Balestro trazó la lógica institucional de la UTN: "Cargamos con la responsabilidad de formar a cerca del 80% de los ingenieros del país, que es nuestra columna vertebral de largo plazo". Los formatos de pregrado, añadió, aportan la agilidad para responder en el corto plazo a industrias que necesitan de la academia para crecer.
Divisas y presupuesto: el argumento macroeconómico
El planteo adquirió otra dimensión al cruzarse con los números del sector externo. La economía del conocimiento registró un récord histórico de exportaciones por 9.600 millones de dólares y se consolidó como el tercer complejo exportador del país. "En un país que necesita imperiosamente generar divisas genuinas, la universidad no puede quedarse mirando desde afuera", afirmó Balestro.
Desde esa lectura, el funcionario lanzó un mensaje directo a la gestión nacional: "Desfinanciar a la universidad es, en realidad, desfinanciar a quienes producen, a quienes exportan con valor agregado y a quienes van a traccionar las tecnologías del futuro". En su visión, no hay modernización económica posible sin la infraestructura de conocimiento que proveen las universidades argentinas.
El salario docente como condición
El Secretario reconoció que el camino no está exento de obstáculos. En las áreas digitales, donde el sector privado paga salarios en dólares, retener talento docente se vuelve un desafío crítico. "Dar la pelea por el salario docente y por presupuestos dignos no es un reclamo corporativo: es la condición para que todo lo demás suceda", enfatizó. Y agregó: "No hay transformación digital en la educación superior sin docentes valorados".
Balestro cerró enmarcando el debate en el clima social reciente. Las dos movilizaciones en defensa de la universidad pública demostraron, según su lectura, que la sociedad argentina comprende la cuestión con claridad. "La universidad no pide que la cuiden por nostalgia. Pide que la sostengan porque sabe hacia dónde va y porque el país la necesita para llegar", planteó.
"El gran desafío es innovar sin perder el norte de la inclusión y la excelencia académica. Estamos a la altura. Falta que la decisión política también lo esté", concluyó.
