Alerta mundial por la inquietante predicción del jefe de IA de Google: "Entenderemos lo que estaba ocurriendo"

Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind y Premio Nobel de Química, cerró el Google I/O 2026 con una frase que quedó resonando: "Estamos al pie de la singularidad tecnológica". Su predicción: la inteligencia artificial general llegará alrededor de 2029 y será el evento más transformador de la historia humana.

25 de mayo, 2026 | 18.22

Después de más de dos horas de anuncios en el Google I/O 2026, Hassabis cerró la presentación con una afirmación deliberada: "Estamos al pie de la singularidad". La decisión de terminar así fue intencional. "Lo debatimos mucho", dijo Hassabis en una entrevista horas después. "Quería ser auténtico sobre lo que pienso respecto a la AGI".

Qué es la singularidad y por qué importa ahora

La singularidad tecnológica es el punto hipotético a partir del cual el avance de la inteligencia artificial se vuelve tan rápido que supera la capacidad humana de entenderlo o controlarlo del todo. Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, declaró que la tecnología actual ya marca el inicio de la singularidad tecnológica. Para él, la palabra captura algo más inmediato: el punto más allá del cual la predicción significativa se vuelve imposible, porque la transformación será tan completa.

No está solo en esa lectura. Elon Musk declaró en enero de 2026 que "hemos entrado en la singularidad". El cofundador de Stripe, Patrick Collison, sugirió que el primer trimestre de 2026 podría ser recordado como el primero de la singularidad. Y el VP de Investigación de OpenAI insinuó en marzo que la AGI podría haber llegado, en alguna forma, desde ahora.

La fecha que nadie esperaba escuchar en voz alta

Hassabis fue más allá de las metáforas. En una conversación pública con el periodista Mike Allen frente a los asistentes del I/O 2026, Hassabis dijo lo que pocos ejecutivos de su escala se animan a decir tan claro. La inteligencia artificial general llegará "alrededor de 2029, más o menos un año". Esa es su estimación, dada en voz alta, en escenario, ante periodistas y desarrolladores.

La AGI es distinta a la IA que existe hoy. La que existe hoy, como Gemini o ChatGPT, sabe hacer muy bien tareas específicas: redactar, traducir, programar, analizar imágenes. La AGI sería otra cosa: una inteligencia artificial capaz de aprender cualquier cosa, resolver problemas nuevos sin entrenamiento previo.

El impacto proyectado: diez veces la Revolución Industrial

Los números que maneja Hassabis son difíciles de procesar. "Si tuviera que cuantificar lo que viene con el advenimiento de la AGI, será algo como diez veces el impacto de la Revolución Industrial, pero ocurriendo a diez veces la velocidad, probablemente desplegándose en una década en lugar de un siglo".

La frase que da título a esta nota emerge de ese contexto. Cuando Hassabis dice que "entenderemos lo que estaba ocurriendo", se refiere a que los cambios que hoy parecen graduales —más código escrito por IA, más decisiones asistidas, más procesos automatizados— son en realidad el inicio de una transformación que, cuando miremos atrás, reconoceremos como el punto de quiebre.

La advertencia que acompaña al optimismo

Hassabis no es un entusiasta sin reservas. "Tenemos que intentar navegar este momento con mucho cuidado", señaló, subrayando la necesidad de un enfoque científico para entender las capacidades y los riesgos de la IA. La singularidad, en su versión, no es una amenaza inevitable ni una utopía garantizada: es una bifurcación en la historia que depende de cómo se maneje.