Volvió el histórico Nokia: por qué se venden cada vez más

Lejos de la nostalgia, los viejos Nokia volvieron a ganar terreno con una propuesta simple, resistente y pensada para quienes buscan algo distinto a los smartphones actuales.

27 de enero, 2026 | 14.57

Durante años parecían piezas de museo, pero los teléfonos Nokia volvieron a ocupar un lugar en el mercado. Lejos de tratarse solo de una moda retro o un golpe de nostalgia, las ventas de estos dispositivos clásicos crecen de forma sostenida y llaman la atención de la industria tecnológica.

La marca, hoy bajo licencia de HMD Global, logró reposicionar a Nokia con una estrategia clara: celulares simples, resistentes y pensados para un uso básico, en un contexto donde la hiperconectividad empieza a cansar.

No es nostalgia: es funcionalidad

Uno de los principales motivos detrás del regreso de Nokia tiene que ver con la simplicidad. En un mundo dominado por smartphones caros y complejos, estos equipos ofrecen lo justo y necesario: llamadas, mensajes, batería de larga duración y una resistencia que muchos recuerdan, pero que hoy vuelve a ser valorada.

Además, hay perfiles de usuarios muy concretos que impulsan las ventas:

  • Personas mayores que buscan teléfonos fáciles de usar.

  • Usuarios que quieren un segundo celular.

  • Jóvenes que eligen “desconectarse” de redes sociales.

  • Trabajadores que priorizan autonomía y durabilidad.

A diferencia de los smartphones actuales, muchos modelos de Nokia pueden durar varios días sin cargarse, algo que hoy se volvió casi un lujo.

Precios bajos y un cambio de hábitos

Otro factor clave es el precio. Mientras los celulares de gama media y alta siguen subiendo, los Nokia clásicos cuestan mucho menos y cumplen con funciones básicas sin problemas. Esto los vuelve atractivos en contextos económicos difíciles o como alternativa a dispositivos más caros.

También hay un cambio cultural en marcha. Cada vez más personas buscan reducir el tiempo frente a la pantalla y escapar del bombardeo constante de notificaciones. En ese sentido, los teléfonos sin apps ni redes sociales aparecen como una solución práctica y consciente. Este fenómeno no responde a una tendencia pasajera, sino a una necesidad real de ciertos usuarios que sienten saturación digital.

Un regreso inesperado, pero sólido

El regreso de Nokia no implica competir de igual a igual con los smartphones más avanzados, sino ocupar un nicho que estaba prácticamente abandonado. Con modelos actualizados, diseño clásico y funciones esenciales, la marca volvió a encontrar su lugar.

Todo indica que, mientras exista demanda por tecnología simple, confiable y accesible, los históricos Nokia seguirán vendiéndose. Y no por nostalgia, sino porque, para muchos, menos sigue siendo más.