La preocupante razón por la que nunca deberías irte a dormir con los auriculares puestos

Dormir con auriculares parece inofensivo, pero los expertos en otorrinolaringología y neurología advierten sobre riesgos concretos que van desde la pérdida de audición hasta la fragmentación del sueño profundo. El problema no es escuchar música: es hacerlo toda la noche.

26 de mayo, 2026 | 17.15

Muchas personas usan auriculares para conciliar el sueño más rápido, bloquear el ruido del ambiente o escuchar sonidos relajantes. Utilizar auriculares para dormir puede proporcionar aislamiento frente a ruidos molestos y favorecer la relajación, aunque también implica riesgos concretos para la salud auditiva. El punto crítico está en lo que pasa después de quedarse dormido, cuando nadie controla el volumen ni el tiempo de exposición.

El riesgo más serio: pérdida de audición

El daño auditivo no requiere volumen extremo: requiere tiempo. Según Cleveland Clinic, escuchar audio a un volumen elevado durante períodos prolongados, incluso después de quedarse dormido, puede provocar daño auditivo en solo 15 minutos.

La OMS recomienda no sobrepasar los 80 decibeles, pero la mayoría de los auriculares producen un sonido de 95 a 108 dB. El resultado es un daño en los nervios del oído que conduce a la pérdida de audición. Una exposición moderada no genera daño inmediato, pero acumulada noche tras noche sí lo hace.

La cera y las infecciones

El uso nocturno también afecta la higiene del oído. Los auriculares que se utilizan durante períodos prolongados pueden empujar el cerumen hacia las capas más profundas, lo que provoca su acumulación. Esta afección puede provocar sensibilidad auditiva reducida y tinnitus o zumbidos en los oídos. Al usar auriculares durante demasiado tiempo se produce además una propagación de bacterias causada por el bloqueo de la humedad en el canal auditivo.

Los auriculares intraurales —los que se insertan en el canal— son los más riesgosos en este sentido, porque obstruyen completamente la ventilación y retienen la humedad durante horas.

Lo que pasa en el cerebro mientras dormís

El riesgo neurológico es el menos conocido y uno de los más relevantes. "El cerebro necesita ciclos alternos de sueño profundo y ligero para llevar a cabo sus funciones de reparación. La estimulación sonora constante puede fragmentar estos ciclos, empeorando la calidad del descanso y afectando a largo plazo a la memoria, la atención o el rendimiento cognitivo", explica el doctor Casals, jefe de servicio de Neurología del Hospital Sanitas Virgen del Mar.

Qué hacer si necesitás audio para dormir

La recomendación de los expertos no es eliminar el audio, sino cambiar cómo se usa. Evitá los auriculares intraurales y optá por altavoces de almohada o dispositivos externos que no obstruyan el canal auditivo. Mantené el volumen por debajo del 60% del máximo y limitá el uso a los primeros 30 minutos del proceso de conciliación del sueño.

También es clave evitar los auriculares con cable mientras dormís: representan un riesgo físico de enredamiento o corte de circulación durante la noche. Si el audio es imprescindible, los modelos inalámbricos con timer automático de apagado son la opción más segura.