La polémica de Pokémon GO: los jugadores mapearon todo el mundo

Niantic, la empresa detrás de Pokémon GO, confirmó que los escaneos realizados por millones de jugadores durante casi una década fueron utilizados para construir un mapa tridimensional del mundo. Ese mapa ahora guía robots de reparto por las calles de ciudades en Estados Unidos y Europa.

18 de marzo, 2026 | 15.39

Cuando en 2016 millones de personas salieron a las calles a cazar Pokémon con el celular en la mano, pocos imaginaban que también estaban cartografiando el planeta. Durante años, los jugadores de Pokémon GO escanearon parques, plazas y monumentos sin imaginar que esos datos alimentarían un sistema de inteligencia artificial. Niantic utilizó esa información para crear mapas tridimensionales del mundo que ahora sirven para guiar robots autónomos.

Cómo funciona el sistema

El mecanismo era simple desde el lado del usuario: escanear Poképaradas y gimnasios a cambio de recompensas en el juego. Pero el objetivo real era otro. Cada vez que un jugador escaneaba un punto de interés o utilizaba funciones de realidad aumentada, generaba imágenes y datos del entorno físico que eran enviados a los servidores de Niantic. Se estima que a lo largo de casi una década se acumularon aproximadamente 30.000 millones de imágenes procedentes de todo el mundo.

El resultado es el Sistema de Posicionamiento Visual (VPS): una tecnología que permite ubicar con precisión de centímetros a un dispositivo en un mapa, a partir de referencias visuales del entorno. Eso supera ampliamente al GPS convencional, que en ciudades con edificios altos puede fallar por decenas de metros, un margen crítico para un robot que debe detenerse exactamente frente a la puerta correcta.

La alianza con robots de reparto

Niantic, a través de su división Niantic Spatial, anunció en marzo de 2026 una alianza con Coco Robotics. Estos robots, presentes en ciudades como Los Ángeles, Chicago, Miami y Helsinki, utilizan el VPS entrenado con datos de Pokémon GO para desplazarse por calles y aceras sorteando obstáculos con gran precisión. Cada nuevo recorrido del robot también alimenta la base de datos, creando un ciclo de mejora continua.

La polémica sobre el consentimiento

El debate se centra en qué sabían los jugadores cuando aceptaron los términos. Críticos argumentan que Niantic convirtió una tarea de ingeniería costosa —mapear ciudades— en un juego divertido, ahorrándose miles de millones en salarios. Además, expertos advierten que en esas 30.000 millones de imágenes también se han capturado rostros y matrículas, planteando dudas sobre cómo se anonimizaron esos datos antes de compartirlos con terceros.

Niantic sostiene que los escaneos eran opcionales, los datos se procesan de forma anonimizada y todo estaba contemplado en los términos de servicio. Pero la mayoría de los usuarios asegura que desconocía que sus fotos de una plaza local terminarían siendo el sistema de navegación de un robot repartidor en otra ciudad.