Si tenés un Kindle guardado en un cajón porque compraste un modelo más nuevo, no hace falta que termine juntando polvo. Aunque estos lectores electrónicos fueron diseñados para leer ebooks, también pueden convertirse en herramientas muy útiles para otras tareas gracias a la comunidad de desarrolladores y a distintas modificaciones de software.
Hay al menos tres maneras de reutilizar un Kindle antiguo y extender su vida útil. Algunas requieren apenas unos minutos de configuración, mientras que otras implican realizar un proceso más avanzado, pero todas permiten sacar provecho de un dispositivo que todavía tiene mucho para ofrecer.
Tres formas de reutilizar el Kindle
Convertir el Kindle en un reloj inteligente para el hogar
Uno de los usos más prácticos consiste en transformarlo en un reloj de escritorio o de pared. Gracias a la pantalla de tinta electrónica, el consumo de batería es muy bajo y el dispositivo puede mostrar de forma permanente la hora, la fecha o incluso información adicional como el clima.
Para lograrlo existen proyectos desarrollados por la comunidad que aprovechan las ventajas de la pantalla e-ink, ideal para permanecer encendida durante largos períodos sin gastar demasiada energía.
Usarlo como pantalla secundaria para la computadora
Otra posibilidad es reutilizar el Kindle como un monitor auxiliar. Si bien la pantalla de tinta electrónica no está pensada para reproducir videos o mostrar animaciones rápidas, sí resulta útil para visualizar documentos, código, notas o textos de referencia mientras se trabaja en una PC.
Este proyecto requiere una configuración más compleja y la instalación de herramientas específicas, pero puede convertirse en una alternativa interesante para quienes buscan una pantalla adicional sin hacer una inversión extra.
Instalar aplicaciones y funciones nuevas
La tercera opción es realizar un jailbreak del Kindle para eliminar algunas de las restricciones impuestas por Amazon. De esta manera, es posible instalar aplicaciones desarrolladas por terceros, cambiar salvapantallas, incorporar nuevas fuentes tipográficas o utilizar lectores alternativos compatibles con más formatos de archivos.
Eso sí, este procedimiento demanda más tiempo y conocimientos técnicos que las otras alternativas. Afortunadamente, existen tutoriales detallados elaborados por la comunidad que explican paso a paso cómo llevar adelante el proceso.
En definitiva, antes de descartar un Kindle antiguo, vale la pena considerar estas alternativas. Ya sea como reloj inteligente, monitor secundario o plataforma para experimentar con nuevas funciones, estos dispositivos todavía pueden seguir siendo útiles varios años después de haber dejado de ser el lector principal de libros electrónicos.
