Dolor en el reino animal: murió Gramma, la tortuga gigante que tenía más de 140 años

Había nacido en el siglo XIX y pasó gran parte de su vida en el Zoológico de San Diego. La muerte de Gramma, una de las tortugas más longevas del mundo, vuelve a poner el foco en la conservación de especies centenarias.

02 de febrero, 2026 | 16.28

Gramma, la emblemática tortuga gigante de las islas Galápagos que vivió 141 años, murió en el Zoológico de San Diego, donde residía desde hace décadas. Su fallecimiento fue confirmado por la institución, que la despidió como a una verdadera leyenda viviente: un animal que había nacido antes de que existieran los automóviles y que atravesó más de un siglo de transformaciones humanas y ambientales.

Considerada una de las tortugas más longevas registradas en cautiverio, Gramma se convirtió con el paso del tiempo en un símbolo del compromiso con la conservación y el cuidado de especies amenazadas.

Según los registros del zoológico, Gramma habría nacido alrededor de 1883, en las Islas Galápagos, uno de los ecosistemas más singulares del planeta. Allí, las tortugas gigantes pueden vivir más de un siglo gracias a su metabolismo lento y su adaptación a entornos extremos.

A lo largo de su extensa vida, Gramma fue trasladada a distintos centros de conservación hasta establecerse definitivamente en San Diego, donde se transformó en una de las residentes más antiguas y queridas del lugar.

Un ícono del Zoológico de San Diego

Durante décadas, Gramma fue una presencia constante para generaciones de visitantes, cuidadores y veterinarios. Desde el zoológico destacaron que mantenía un buen estado de salud para su edad y que recibió cuidados especializados acordes a las necesidades de un animal centenario.

Dolor en el reino animal: murió Gramma, la tortuga gigante que tenía más de 140 años.

Además de su longevidad, su historia sirvió como herramienta educativa para concientizar sobre la fragilidad de las especies de Galápagos, muchas de las cuales se encuentran amenazadas por la pérdida de hábitat, el cambio climático y la acción humana.

El legado de una especie en peligro

Las tortugas gigantes de Galápagos son uno de los animales más emblemáticos del mundo natural, pero también uno de los más vulnerables. La vida de Gramma ayudó a visibilizar la importancia de los programas de reproducción y conservación, tanto en cautiverio como en estado salvaje.

Desde el Zoológico de San Diego señalaron que su muerte marca el cierre de una etapa, pero también refuerza el compromiso de continuar trabajando por la protección de estas especies longevas, cuya existencia conecta directamente con la historia más antigua del planeta.