En tiempos donde equipar la cocina implica una inversión cada vez mayor, aprender a cuidar correctamente ollas y sartenes se volvió casi una necesidad. Lejos de productos milagrosos o técnicas complejas, especialistas en cocina y fabricantes coinciden en que el verdadero secreto para prolongar su vida útil está en los hábitos cotidianos.
Uno de los errores más frecuentes es el uso del fuego alto de manera constante. El exceso de temperatura no solo acelera el desgaste de los recubrimientos antiadherentes, sino que también puede deformar la base de las piezas, afectando la cocción y reduciendo su durabilidad. Cocinar a fuego medio y evitar calentar una sartén vacía son recomendaciones básicas que marcan una gran diferencia a largo plazo.
La limpieza es otro punto clave. Aunque muchos utensilios se promocionan como aptos para lavavajillas, el lavado manual sigue siendo la opción más segura. El calor intenso y los detergentes agresivos pueden deteriorar superficies y acabados con el tiempo. Usar agua tibia, detergente suave y esponjas no abrasivas ayuda a conservar el material y evita rayaduras irreversibles.
También influye, y mucho, la forma en que se utilizan y se guardan. El uso de utensilios de madera, silicona o plástico evita dañar las superficies, especialmente en sartenes antiadherentes. A la hora de almacenarlas, apilarlas sin protección suele generar marcas y golpes: un simple separador de tela o papel puede prevenir ese desgaste silencioso pero constante.
Cuáles son los mejores tipos de olla y sartenes
Cada material, además, tiene sus propias reglas. El hierro fundido y el acero al carbono requieren un curado periódico para evitar la oxidación y mantener su capa protectora natural. En el caso de la cerámica o el esmalte, los cambios bruscos de temperatura, como pasar del fuego al agua fría, pueden provocar microfisuras difíciles de reparar.
Los expertos coinciden en que no se trata de un único truco, sino de una suma de cuidados simples y sostenidos en el tiempo. Con atención al calor, una limpieza adecuada y un uso consciente, ollas y sartenes pueden durar años, e incluso décadas, manteniendo su rendimiento y evitando gastos innecesarios.
