Rejillas de la cocina impecables: el truco casero con solo 3 ingredientes para que brillen

Así es como podés limpiar las rejillas de tu cocina y dejarlas impecables, con solamente tres ingredientes caseros.

20 de marzo, 2026 | 13.43

Hay un truco casero de limpieza que es perfecto para limpiar las rejillas de la cocina, aflojar toda la grasa y dejarlas como nuevas. Lo mejor es que solamente necesitás tres ingredientes caseros.

Estos ingredientes son el agua, el detergente para platos y el vinagre. Este truco funciona tan bien porque combina tres elementos que atacan la grasa desde distintos ángulos.

El agua caliente ayuda a ablandar y despegar la suciedad acumulada, mientras que el detergente actúa directamente sobre la grasa, descomponiéndola y facilitando su eliminación. A eso se suma el vinagre, que no solamente potencia la limpieza sino que también ayuda a desincrustar restos adheridos y eliminar olores. La clave está en que, juntos, estos ingredientes generan una acción más efectiva que usarlos por separado.

De esta manera, se logra aflojar incluso la grasa más difícil sin necesidad de productos abrasivos ni químicos fuertes. Es una alternativa simple, económica y muy eficaz para dejar las rejillas como nuevas.

El truco fue compartido por Gastón Williams, experto en limpieza, quien comparte sus mejores trucos de limpieza para el hogar en sus redes sociales.

Truco casero para limpiar las rejillas de la cocina

Ingredientes

  • Agua caliente.

  • Detergente para platos.

  • Vinagre.

  • Opcional: si está muy sucia, mezclá bicarbonato de sodio con detergente.

Preparación

  1. En un recipiente, mezclar mitad de vinagre y mitad de agua con una cucharada de detergente para platos.

  2. Fregar con la ayuda de una lanita de acero. Insistí en las esquinas, que es donde más grasa se acumula.

  3. Lo importante es que mojes la rejilla constantemente con agua caliente, para aflojar toda la grasa.

  4. Si no te funciona, agregá esta mezcla: detergente para platos y bicarbonato de sodio. Mezclá hasta formar una pasta y aplicala en la rejilla, frotando nuevamente y mojando en agua caliente.

  5. ¡Listo!