Hay postres que atraviesan generaciones sin necesidad de grandes presentaciones. El arroz con leche es uno de ellos: una combinación sencilla de arroz, leche, azúcar y canela que forma parte de la memoria gastronómica de muchas familias y que admite distintas versiones según la región y la tradición.
Para celebrar el Día del Arroz con Leche, que se conmemora cada 9 de agosto, dos propuestas permiten volver al clásico con algunos trucos clave. Una es la receta del equipo de Brava, mientras que la segunda pertenece a Sara Pereira, chef pastelera de Merienda, y suma leche condensada y cáscara de limón para intensificar el sabor.
Arroz con leche de Brava: cremoso y con pocos ingredientes
La primera receta es del equipo de Brava, y tiene como claves la cocción lenta y el agregado de la leche en dos momentos. La preparación rinde aproximadamente seis porciones.
Ingredientes
- 800 ml de leche entera.
- 100 g de arroz doble Carolina.
- 50 g de azúcar.
- 10 g de pasta de vainilla.
- 1 rama de canela.
Paso a paso
- Colocar 500 ml de leche en una olla junto con el azúcar, la rama de canela y la pasta de vainilla. Llevar a fuego medio hasta que la preparación comience a humear, pero evitando que hierva con fuerza.
- Incorporar el arroz, bajar el fuego al mínimo y cocinar durante 30 a 40 minutos. Es importante revolver cada tres a cinco minutos para evitar que el arroz se pegue en el fondo de la olla.
- Cuando el arroz esté tierno y la preparación haya espesado, retirar del fuego. Un detalle fundamental: el arroz con leche debe quedar un poco más líquido de lo que se pretende al momento de servir, porque continuará absorbiendo leche durante el enfriado y aumentará su consistencia.
- Una vez frío, incorporar los 300 ml de leche restantes y volver a calentar hasta que quede tibio.
La receta de Sara Pereira: con limón y leche condensada
La segunda versión pertenece a Sara Pereira, chef pastelera de Merienda, y propone una preparación algo más intensa y dulce gracias a la leche condensada. También incorpora cáscara de limón, que aporta un perfil cítrico al postre.
La receta rinde entre cuatro y seis porciones.
Ingredientes
- 2 tazas de agua
- 1 taza de arroz blanco doble Carolina
- 2 ramas de canela
- 2 a 3 tazas de leche entera
- 1 lata de leche condensada
- Cáscara de ½ limón
- Canela molida, cantidad necesaria
Paso a paso
- Colocar el agua en una olla junto con una rama de canela y la cáscara de medio limón. Llevar a fuego alto.
- Cuando rompa el hervor, incorporar el arroz, remover y bajar el fuego. Tapar y cocinar durante 10 minutos, hasta que el arroz esté suave.
- Luego comenzar a agregar la leche de manera progresiva mientras se remueve constantemente. Cuando la preparación haya espesado, sumar la leche condensada y continuar revolviendo durante otros 5 minutos.
- Retirar del fuego y dejar reposar.
- Para evitar que se forme una película o corteza en la superficie, cubrir el arroz con leche con film en contacto directo con la preparación.
- Al momento de servir, terminar con canela molida, unos hilos de leche condensada y una rama de canela para decorar.
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Los secretos para que el arroz con leche quede perfecto
Si bien las dos recetas tienen ingredientes y técnicas diferentes, comparten una regla fundamental: el punto final de cocción no debe evaluarse únicamente cuando la preparación está sobre el fuego. El arroz continúa absorbiendo líquido mientras se enfría, por lo que una preparación que parece demasiado líquida puede alcanzar una textura cremosa después del reposo.
La elección del arroz también es importante. Ambas recetas utilizan arroz doble Carolina, mientras que la cocción a fuego bajo permite que el grano se vuelva tierno y que la preparación gane cremosidad sin necesidad de agregar espesantes.
La diferencia principal está en el perfil de sabor. La receta de Brava apuesta por una combinación más simple de leche, azúcar, vainilla y canela. La propuesta de Sara Pereira, en cambio, suma leche condensada y limón, logrando un postre más dulce y con un contraste aromático.
Así, el Día del Arroz con Leche puede ser la excusa perfecta para volver a un clásico que no necesita demasiados ingredientes para convertirse en uno de los postres más reconfortantes de la cocina casera.
