Cada vez con más presencia en la escena local, el bagel se consolidó como una opción habitual dentro de la gastronomía porteña. En el Día del Bagel, la fecha invita a recorrer su historia y a descubrir propuestas destacadas en la ciudad de Buenos Aires, donde versiones artesanales y rellenos de autor ganan protagonismo.
El origen del bagel y su expansión por el mundo
Antes de convertirse en un clásico de cafeterías y brunchs, el bagel tuvo un origen ligado a la tradición judía de Europa del Este. Se estima que surgió en Polonia durante el siglo XVII, donde era consumido principalmente por comunidades judías ashkenazíes. Su forma circular, con un orificio central, no solo facilitaba la cocción pareja, sino también su transporte, ya que podían ensartarse en varas o cuerdas.
La receta original se basaba en una masa simple de harina, agua, levadura y sal, que se hervía brevemente antes de hornearse, un paso clave que le otorgaba su característica corteza firme y miga densa. Con las grandes migraciones hacia Estados Unidos a fines del siglo XIX y principios del XX, el bagel se popularizó en ciudades como Nueva York, donde adoptó nuevas variantes y rellenos.
Con el tiempo, esta preparación cruzó fronteras y se adaptó a distintos paladares. En la actualidad, forma parte del repertorio habitual de la gastronomía internacional y encuentra en Buenos Aires un terreno fértil para versiones que combinan tradición y creatividad.
Croque Madame y una experiencia clásica en el Palacio Paz
Ubicado en el histórico Palacio Paz, Croque Madame ofrece una propuesta que fusiona alta pastelería, arquitectura patrimonial y sabores refinados. En el marco del Día del Bagel, se destaca su opción dentro del “Té premium”, pensada para compartir en un entorno elegante.
El protagonista es un mini bagel artesanal de harina de trigo con semillas de amapola, relleno con salmón ahumado, queso crema y ciboulette. La experiencia se completa con una infusión a elección y una copa de jugo de naranja, además de una cuidada selección de bocados dulces como macarons, cookies y mini tortas. El servicio puede disfrutarse tanto en los salones del Palacio como en su jardín interno.
Las Medialunas del Abuelo y el bagel artesanal de todos los días
Con más de 25 años de trayectoria, Las Medialunas del Abuelo amplió su propuesta tradicional con una línea de bagel artesanal que suma opciones saladas a su carta. Elaborados con producción propia, se distinguen por una miga suave y una corteza firme y dorada.
La receta respeta los tiempos de fermentación para lograr una textura elástica y aireada, ideal para consumirse sola o como base de distintos rellenos. Disponibles en variedades con semillas, aportan un perfil más intenso y una crocancia sutil. Esta incorporación refleja la evolución de la marca y su adaptación a nuevos hábitos dentro de la gastronomía urbana.
Aire Libre y el bagel como protagonista del brunch
En el barrio de Belgrano, Aire Libre propone un jardín urbano inspirado en los greenhouses ingleses del siglo XIX. Bajo la dirección del chef ejecutivo Julián del Pino, la cocina porteña se combina con toques de autor, especialmente los domingos, cuando el brunch cobra protagonismo.
Dentro de esa carta se destaca un bagel artesanal de elaboración propia, cubierto con semillas de sésamo y chía y relleno de trucha ahumada estilo gravlax. La preparación se completa con guacamole, queso crema con hierbas, rúcula y tomates, ofreciendo una alternativa fresca y equilibrada para celebrar el Día del Bagel en clave contemporánea.
Así, entre historia, tradición y nuevas interpretaciones, el bagel encuentra en Buenos Aires un espacio cada vez más consolidado dentro de la gastronomía local.
