El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) negó el jueves que la Casa Blanca le hubiera presionado para iniciar una revisión anticipada de las licencias de las ocho cadenas de televisión de ABC, propiedad de Disney.
Estas revisiones, muy poco habituales, se anunciaron un día después de que el presidente Donald Trump instó a ABC a despedir al presentador televisivo Jimmy Kimmel.
"Esta es una decisión que tomamos dentro de este edificio", dijo el presidente de la FCC, Brendan Carr, añadiendo que "no hubo presión desde fuera (...) No hubo ninguna petición de intervención de la agencia por parte de terceros".
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Carr señaló que la revisión se debió a las prácticas de diversidad de Disney y ABC, y no al contenido que se ha emitido. "La FCC no debe actuar como policía del discurso", afirmó Carr.
El funcionario abrió una investigación en marzo de 2025 sobre las prácticas de diversidad de Disney y afirmó que la empresa presentó la semana pasada documentos para la investigación que, en su opinión, eran insuficientes.
La comisionada demócrata de la FCC, Anna Gómez, señaló que la disputa sobre la licencia de Disney podría tardar años en resolverse. Afirmó que la cuestión de la diversidad es claramente un pretexto.
"Esto debería servir de lección a todas las empresas de medios que estén al tanto: la capitulación no significa protección. Esta administración seguirá volviendo, exigiendo más. La única respuesta es plantar cara, contraatacar y defender la Primera Enmienda", señaló.
El 23 de abril, Kimmel —cuyo programa de televisión nocturno se emite en la cadena ABC de Disney—, parodió la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, bromeando con que la primera dama Melania Trump tenía "un brillo como el de una viuda en espera".
La broma se hizo tres días antes de la cena de gala propiamente dicha, celebrada en Washington para conmemorar la libertad de prensa y de expresión. El presidente y la primera dama tuvieron que abandonar la cena apresuradamente tras un intento de asesinato.
Kimmel dijo el lunes que el comentario "obviamente era una broma sobre su diferencia de edad", que había sido malinterpretada. Trump cumplirá 80 años en junio, y su esposa cumplió 56 este mes. "No fue, ni por asomo, una incitación al asesinato", dijo Kimmel.
(Editado en español por Carlos Serrano)
