Cuando sobra masa de pizza en casa, muchas veces termina en el freezer o directamente se descarta. Sin embargo, existe una forma simple y deliciosa de reutilizarla y es la de preparar rolls de canela caseros en pocos minutos. Esta versión exprés del clásico postre permite aprovechar una masa neutra, hecha a base de harina, agua, levadura y sal, que funciona perfectamente tanto para preparaciones saladas como dulces.
Los rolls de canela, conocidos internacionalmente como cinnamon rolls, se caracterizan por su masa enrollada con manteca, azúcar y canela, que luego se corta en porciones y se hornea hasta quedar dorada. Aunque la receta tradicional requiere un amasado y tiempo de levado, usar masa de pizza ya preparada simplifica mucho el proceso y permite tenerlos listos en menos de media hora.
Cómo preparar rolls de canela con masa de pizza
Ingredientes
- 1 bollo de masa de pizza
- 50 g de manteca derretida
- 3 o 4 cucharadas de azúcar (puede ser común o mascabo)
- 1 o 2 cucharaditas de canela en polvo
- Azúcar impalpable (opcional, para el glaseado)
- Un chorrito de agua o limón para el glaseado
El paso a paso para preparar rolls de canela con masa de pizza
- Estirar la masa. Sobre una superficie enharinada, estirar la masa de pizza hasta formar un rectángulo fino.
- Preparar el relleno. Mezclar la manteca derretida con el azúcar y la canela hasta formar una pasta aromática.
- Cubrir la masa. Untar la mezcla sobre toda la superficie, dejando un pequeño borde libre.
La versatilidad de la masa de pizza permite experimentar con múltiples variantes. - Enrollar. Enrollar la masa desde el lado más largo para formar un cilindro.
- Cortar los rolls. Cortar rodajas de unos 2 o 3 centímetros de grosor.
- Hornear. Colocar los rollitos en una placa y llevar al horno precalentado a 180 °C durante unos 15 a 20 minutos, hasta que estén dorados.
- Agregar glaseado (opcional). Mezclar azúcar impalpable con unas gotas de agua o jugo de limón y volcar sobre los rolls aún tibios.
La versatilidad de la masa de pizza permite experimentar con múltiples variantes, se le pueden sumar nueces, manzana en cubitos, chips de chocolate o incluso dulce de leche. Además de ser una receta económica y fácil, es una forma creativa de evitar el desperdicio de comida y convertir un resto de masa en una merienda irresistible para acompañar el café o el mate. En apenas unos minutos, la masa que iba a quedar olvidada en la heladera puede transformarse en un postre casero, aromático y perfecto para compartir.
